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<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://temais.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>Temais</title><description>Me gusta la navegaci&#xF3;n, la libertad, los espacios abiertos.&lt;br /&gt;</description><link>https://temais.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>Lagos</title><link>https://temais.blogia.com/2009/021001-lagos.php</link><guid isPermaLink="true">https://temais.blogia.com/2009/021001-lagos.php</guid><description><![CDATA[<p><object width="425" height="350"><param name="url" /><embed type="application/x-shockwave-flash" width="425" height="350"></embed></object></p>]]></description><pubDate>Tue, 10 Feb 2009 18:19:00 +0000</pubDate></item><item><title>Denia Ribadeo 2005</title><link>https://temais.blogia.com/2008/021101-denia-ribadeo-2005.php</link><guid isPermaLink="true">https://temais.blogia.com/2008/021101-denia-ribadeo-2005.php</guid><description><![CDATA[]]></description><pubDate>Mon, 11 Feb 2008 17:37:00 +0000</pubDate></item><item><title>El Lai&#xF3;n en la Copa America</title><link>https://temais.blogia.com/2008/010702-el-laion-en-la-copa-america.php</link><guid isPermaLink="true">https://temais.blogia.com/2008/010702-el-laion-en-la-copa-america.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify">Pese al peque&ntilde;o contratiempo de la borrasca que ha pasados por esta zona y que nos impidi&oacute; salir el viernes como estaba previsto, el Laion est&aacute; preparado para salir rumbo a Valencia. Espero tener tiempo durante la traves&iacute;a para hacer un relato pormenorizado de lo que acontezca, pero entretanto os invito a que os deis un paseo por la p&aacute;gina del GAVEA para que tengais informaci&oacute;n general de lo que representa este proyecto.<br /></p><p align="justify">Por fin el pasado mi&eacute;rcoles pudimos salir de Ribadeo Rumbo a Vigo. Al final las cosas se complican, pero del mismo modo se van solucionando y poco a poco ha quedado todo m&aacute;s o menos decente para poder salir.<br /></p><p align="justify">La salida de Ribadeo la hicimos a las 8 de la tarde y despues de 26 horas de una tranquila navegaci&oacute;n con vientos del nordes de 30 nudos entre Sisargas y Finisterre nos hicieron dar algunas planeadas de 12 nudos, lo cual no est&aacute; nada mal para un barco de las caracter&iacute;sticas del Laion.<br /></p><p align="justify">A las 10.30 PM del d&iacute;a17 ya est&aacute;bamos amarrados en el club n&aacute;utico de vigo, en donde como estaba previsto al d&iacute;a siguiente se presentaron los de Toldos Orca a primera hora para hacer las nuevas fundas y capotas (alguien preguntaba hace d&iacute;as para hacerse una capota, as&iacute; que a la vista del trabajo, la efici&eacute;ncia y la seriedad, yo es recomiendo Toldos Orca)<br /></p><p align="justify">Las prisas no son buenas consejeras, por lo que despues de haber trabajado en el taller hasta altas horas del d&iacute;a de ayer, hoy hubo un peque&ntilde;o problema que tienen que subsanar, as&iacute; que hasta el lunes por la ma&ntilde;ana no se terminar&aacute;n los toldos y capotas.<br /></p><p align="justify">La meteo para el lunes por la tarde da vientos del nordes de 30 nudos en esta zona y la costa de portugal, de modo que si todo sale como est&aacute; previsto, el martes a media tarde saldremos con rumbo a Peniche.<br /></p><p align="justify">A las 10.30 de la noche hemos entrado ne Peniche despues de una agradable navegaci&oacute;n desde Vigo, desde donde salimos ayer a las 8.30 de la tarde.<br /></p><p align="justify">Ha sido una navegaci&oacute;n tranquila con un vientecillo del norte nordes y con una ola de mar de fondo del noroeste bastante inc&oacute;moda, pero a&uacute;n as&iacute;, agradable. <br /></p><p align="justify">Como anecdotas destacables el que la driza de mayor se nos ha vuelto a atascar y hemos tenido que izarla con el amantillo y que la tripulaci&oacute;n, por aquello de que nuestro destino final es Valencia, quisieron salir de Vigo despues de dar cuenta de un buen arroz caldoso, el cual a primeras horas de la madrugada y a&uacute;n sin digerir tapaba los anuncios de los costados. Parece ser que los que se incorporaron en Vigo no ten&iacute;an a&uacute;n el cuerpo amarinado.... eso es lo que dicen, pero sin mencionar para nada las botellas de albari&ntilde;o de las que dieron cuenta.<br /></p><p align="justify">Ma&ntilde;ana a media ma&ntilde;ana saldremos para Lagos o Vilamoura, dependiendo un poco de como est&eacute;n las condiciones al doblar el cabo San Vicente.<br /></p><p align="justify">Despu&eacute;s de una buena cena a base de pescadito a la plancha regado con buen vi&ntilde;o verde y sin haber localizado el "siento dous", despues de un merecido descanso, una buena ducha el desayuno correspondiente y el haber subido al palo para solucionar "a medias" un problema que tenemos con la escota de mayor, salimos de peniche a las 13,30 hora espa&ntilde;ola con destino a Lagos o Vilamoura.<br /></p><p align="justify">El tiempo est&aacute; perfecto, al fin estamos viendo algo de sol y tenemos un viento del norte-nord&eacute;s que nos est&aacute; empujando a 6.5 nudos. Parece que hoy vamos a tener un buen d&iacute;a de navegaci&oacute;n.<br /></p><p align="justify">Afortunadamente el barco est&aacute; respondiendo muy bien y salvo los problemas de la driza y los cortes de las velas que no han sido muy afortunados, el resto est&aacute; ok.<br /></p><p align="justify">La tripulaci&oacute;n est&aacute; respondiendo muy bien y parece que ya est&aacute;n amarinados.... ya veremos si las botellas del vinho verde no nos hacen perder el amarinamiento......<br /></p><p align="justify">Muchas gracias a los que nos envi&aacute;is las palabras de &aacute;nimo y sin duda nos veremos en nuestras paradas. Lo bueno es que BEGANO nos ha cargado tanto el barco de bebidas que incluso hemos tenido que dejar en Vigo parte de la carga, as&iacute; que ya sabeis..... os esperamos con sed.<br /></p><p align="justify">A las 13 horas hemos pasado el Cabo San Vicente y de com&uacute;n acuerdo se ha decidido no entrar en Lagos y continuar al estrecho aprovechando que el tiempo que tenemos es perfecto.<br /></p><p align="justify">Las condiciones del mar son inmejorables, con un viento que nos entra por la aleta de estribor y que ayudados por un poco de motor a 1200 rpm. nos da una un andar de alrededor de 7 nudos. La previsi&oacute;n es pasar el estrecho en la tarde de ma&ntilde;ana y entrar a descansar en cualquiera de los puertos de la zona de m&aacute;laga.<br /></p><p align="justify">El personal continua contento, bien bebido y bien comido y con la moral alta.<br /></p><p align="justify">Nos encontramos frente a Trafalgar despues de una navegaci&oacute;n de placer por el golfo de Cadiz.<br /></p><p align="justify">Tanto el d&iacute;a de ayer como la noche ha sido perfecta y solo durante la madrugada hemos tenido unos chubascos que nos hicieron poner los trajes de agua. Ayer incluso nos permitimos tomar el sol tumbados en la toldilla. La verdad es que estamos teniendo un tiempo magn&iacute;fico.<br /></p><p align="justify">En estos d&iacute;as he ido descubriendo que hay cosas que los colegas ocultamos y que son verdaderamente gratificantes, as&iacute; el colega Carlos ha resultado un cocinero de primera que con sus sopicaldos hace que las noches de guardia se pasen m&aacute;s confortables, Tard&iacute;o prepara unos entrantes regados de buen vino que nos tonifican y Manuel nos ameniza las tardes con su guitarra, as&iacute; que la verdad es que poco m&aacute;s se puede pedir..... bueno, por pedir .... siempre falta algo.... Estoy seguro que alguno se preguntar&aacute; que papel me toca en esta fiesta, as&iacute; que he de reconocer que como ni s&eacute; cocinar, ni toco la guitarra, lo mio es fregar los platos, pero tiene que haber gente "pa to".<br /></p><p align="justify">Hoy a las 16.30 hemos pasado al trav&eacute;s de Punta Europa y ahora estamos a dos horas de entrar en Estepona.<br /></p><p align="justify">Hemos tenido, como dicen algunos,&nbsp;una navegaci&oacute;n de mercante, pero a vela...<br /></p><p align="justify">La salida de Peniche la hicimos con buen viento y y nos dur&oacute; casi hasta el Cabo San Vicente, con buena m&aacute;r y viento constante.<br /></p><p align="justify">Esta pasada madrugada en el golfo de Cadiz hemos tropezado con alguna que otra tormenta de aparato el&eacute;ctrico y bastante agua pero las capotas que nos hicieron en toldos Orca han cumplido su funci&oacute;n y hemos navegado secos.<br /></p><p align="justify">La idea para estos d&iacute;as es descansar hoy y salir ma&ntilde;ana a media tarde con destino a Almerimar. Ahora ya nos vamos a tomar las cosas con m&aacute;s calma ya que la fecha tope para llegar a Valencia es en la tarde del d&iacute;a 31, as&iacute; que creo que salvo que se compliquen mucho las cosas no tendremos problemas.<br /></p><p align="justify">Estamos utilizando el canal 77, pero parece que nuestros cofrades no est&aacute;n mucho por la labor, veremos desde aqu&iacute; si hay m&aacute;s suerte y vamos conociendo a los cofrades del mediterraneo ya que de otro modo no tenemos muchas oportunidades.<br /></p><p align="justify">Acabamos de salir de Puerto Ban&uacute;s. Ha sido en el &uacute;nico s&iacute;tio en el que nos confirmaron que nos suministrar&iacute;an gas-oil. Resulta decepcionante coleccionar las separatas del Skiper relativas a los puertos, para al final no poder fiarte de ellas.<br /></p><p align="justify">Con las co&ntilde;as casi nos tenemos que quedar hasta el lunes para poder repostar.....<br /></p><p align="justify">En fin, que afortunadamente hemos salido con una meteo no muy favorable, pero creemos que en caso de necesidad hay suficientes puertos desde aqu&iacute; hasta Almerimar en donde poder meternos.<br /></p><p align="justify">En estos momentos la navegaci&oacute;n es un tanto inc&oacute;moda con una ola de aleta que nos hace bailar el merecumb&eacute; (utilizando palabras del cofrade J.Aguirre). Llevamos puesta la mesana y el g&eacute;nova y vamos dando 7 nudos.<br /></p><p align="justify">Y ahora la cr&oacute;nica de tierra, QUE NO SOLO DEL MAR VIVE EL PIRATA.<br /></p><p align="justify">La pasada noche fu&eacute; noche de relaciones internacionales. Ya se sabe que una de las actividades del Laion es dar a conocer su programa GAVEA, de modo que entre m&uacute;sica de chunda chunda, humo y alcohol intentamos difundir el esp&iacute;ritu GAVEA a unas teutonas (leer bien, que no he escrito lo que habeis pensado). De lo que ya no estoy muy seguro es de lo que al final acabarian entendiendo ya que eran Noruegas y nosotros de noruego nada de nada, si al menos fuese el sueco igual hasta alguno se habr&iacute;a hecho, pero noruego....!!!!<br /></p><p align="justify">La cuesti&oacute;n es que es dif&iacute;cil hacerse entender dado que las pobres se tenian que agachar para que pudiesemos dec&iacute;rselo al oido y la verdad, resultaba un poco c&oacute;mico el vernos a nosotros de puntillas y a ellas casi arrodilladas, hay que decir en honor a la verdad que nosotros somos de la media corta espa&ntilde;ola y ellas parece que estaban en la larga de su pais. En fin, que pasadas las 4 de la madrugada terminamos los cuatro tom&aacute;ndo la &uacute;ltima en la ba&ntilde;era del Lai&oacute;n felices de haber llegado hasta aqu&iacute;.<br /></p><p align="justify">Bien, estamos en 36&ordm;28&#39;12N 4&ordm;45&#39;17W. Son las seis de la tarde y es hora de hacer el cambio de guardia.<br /></p><p align="justify">Desde las 10 de la ma&ntilde;ana nos encontramos amarrados en Almerinar.<br /></p><p align="justify">La navegaci&oacute;n desde nuestra salida de P. Ban&uacute;s ha sido muy entretenida ya que hemos tenido un viento de poniente con rachas de 40 nudos de viento real que nos regalaron algunas planeadas de 12 nudos en la madrugada.<br /></p><p align="justify">Para evitanos males mayores hab&iacute;amos decidido no izar la mayor ya que apesar de haber montado una portuguesa las trasluchadas por la noche no nos sientan nada bien, asi que solo con genova y mesana hemos venido haciendo una media de 6.5 nudos.<br />Como an&eacute;cdota del d&iacute;a tenemos el atascamiento del aseo de proa por parte del amigo Tard&iacute;o, quien pese a decir que ten&iacute;a diarrea, se perdi&oacute; dos horas en el aseo y al final tuvo que pedir socorro al no poder desatascarlo.<br /></p><p align="justify">El bricolage de la ma&ntilde;ana al entrar en puerto ya os lo figurais, entre el amigo Tard&iacute;o y el voluntario de Manu que dijo que &eacute;l ya estaba acostumbrado a estas cosas lleg&oacute; la mi..da hasta el sal&oacute;n, con perd&oacute;n.<br /></p><p align="justify">Hay que decir en descargo de Tard&iacute;o que el culpable de todo es Carlos que con su dotes culinarias nos est&aacute; echando a perder la l&iacute;nea a todos.<br /></p><p align="justify">Pues bien, desde Almerimar con un buen sol, que por fin lo hemos visto y este viento que parece que no nos dejar&aacute; salir ma&ntilde;ana, nos vamos a tomar un respiro y descansar, adem&aacute;s de que nuestra cofrade Polen nos ha hecho un plan de navegaci&oacute;n que por nada del mundo nos queremos perder.<br /></p><p align="justify">Nos encontramos en mitad del golfo de almer&iacute;a en posici&oacute;n 36&ordm;30&#39;52N 002&ordm;25&#39;02W, con una mar inc&oacute;moda y un viento de poniente de entre 15 y 25 nudos de real, muy lejos de la fuerza 6/8 que daban para esta zona. La velocidad con genova y mesana est&aacute; casi establecida entre los 4.5 y los 5.5 nudos, hemos apagado el motor nada m&aacute;s virar punta de las entinas y si no fuese por este meneo estilo batidora estar&iacute;amos como los reyes, pero es lo que hay.<br /></p><p align="justify">Ayer se incorpor&oacute; un nuevo tripulante llegado de galicia, as&iacute; que esta ma&ntilde;ana hemos hecho una peque&ntilde;a escursi&oacute;n hasta el aeropuerto de Almer&iacute;a para entregar el coche de alquiler con el que se hab&iacute;a desplazado. Abrig&aacute;bamos la esperanza de conocer a nuestra cofrade Polen, que con su voz melosa nos ten&iacute;a enbelesados, pero est&aacute; claro que mi sino es que no llegue a disfrutar de la dulzura de la luz de sus ojos..... (perdonar la licencia po&eacute;tica, se ve que me est&aacute; afectando este movimiento).<br /></p><p align="justify">La cuesti&oacute;n es que nuestra cofrade es una mujer comprometida con su pueblo (el compromiso con la taberna es sobradamente conocido por todos) y parece que la noche electoral la dej&oacute; con una peque&ntilde;a resaca. En f&iacute;n, ella se lo ha perdido, es la segunda vez que me da calabazas, as&iacute; que la pr&oacute;xima vez tendr&aacute; que ser ella la que se desplace al norte, para lo cual queda formalmente invitada.<br /></p><p align="justify">Afortunadamente ya hemos empezado a tener contactos con los cofrades de esta zona y resulta verdaderanente reconfortante ver como no estamos solos en nuestro recorrido y que las llamadas de aliento y deseos de ayuda se van multiplicando. Esto hace que uno se sienta arropado y que forma parte de una familia bien avenida que se preocupa por el bienestar de sus miembros. Gracias.<br /></p><p align="justify">Siendo las 12 horas del d&iacute;a 29 de Mayo del a&ntilde;o del se&ntilde;or del 2007 y en la posici&oacute;n 37&ordm;32&#39;03N 000&ordm;48&#39;06W nos disponemos a arribar a islas hormigas en el cabo de palos en hora. Entretanto Carlos empieza a preparar el men&uacute; de hoy que mantiene en secreto y discute con Tard&iacute;o que se ha autonombrado mayordomo de abordo y nos tiene requisadas las llaves de la gambuza. Por momentos no s&eacute; yo si hasta se lo tendremos que agradecer ya que de tanto dormir, tan poca actividad y el tanto comer ser&aacute; bueno a nuestras edades, lo de Manu es entendible ya que est&aacute; en la edad y se le supone cierto desgaste.<br /></p><p align="justify">La noche ha pasado muy tranquila, pero hemos tenido que encender el motor nada m&aacute;s rebasar el cabo de gata al haber caido el viento totalmente.<br /></p><p align="justify">De com&uacute;n acuerdo se ha tomado la decisi&oacute;n de arribar a Torrevieja esta tarde y conocer un puerto m&aacute;s, por otro lado abrigamos la esperanza de que se nos acople la piratilla grimex, ya veremos si este puerto no le queda muy lejos y podemos disfrutar de su compa&ntilde;&iacute;a. <br /></p><p align="justify">Desde las cinco de la tarde estamos amarrados en la marina de Torrevieja, en un mal amarre que nos est&aacute; haciendo bailar m&aacute;s de lo que hemos bailado en todo el viaje.<br /></p><p align="justify">El a&ntilde;o pasado cuando sub&iacute; el Rasput&iacute;n me clavaron en Santa Pola, este a&ntilde;o nos han clavado en Torrevieja, est&aacute; claro que esta zona est&aacute; pensada para los guiris. Adem&aacute;s han pretendido una vez m&aacute;s cobrarme la tarifa G5 que ya pagamos en nuestro puerto base, menos mal que aqu&iacute; lo han entendido y al menos no nos lo han cobrado, el a&ntilde;o pasado la respuesta de la responsable fu&eacute; que si no est&aacute;bamos de acuerdo que soltase amarras y.... "ancho es el mediterraneo".<br /></p><p align="justify">Para m&aacute;s INRI hemos cogido la gu&iacute;a con la h&eacute;lice al dar marcha atr&aacute;s, as&iacute; que tendremos que volver a echar mano del bueno de Manu para solucionar el problema.<br /></p><p align="justify">Al final del viaje haremos un resumen de los gastos y los problemas con los que nos entamos encontrando en los puertos en los que estamos recalando, pero en principio me reafirmo en lo que dije el a&ntilde;o pasado. Almerimar es el mejor puerto y el m&aacute;s barato de cuantos hemos ido tocando, como ejemplo ayer nos cobraron 13&euro; y hoy nos han cobrado 35, en almerimar un amarre de primera, aqu&iacute; deber&iacute;an de pagarnos por estar aqu&iacute;.<br /></p><p align="justify">Bien, ser&aacute; cuesti&oacute;n de darnos una ducha, salir a cenar y pensar en salir ma&ntilde;ana zumbando para Moraira.<br /></p><p align="justify">A las 9.30 hrb. hemos salido de Torrevieja. Nos ha defraudado un poco, ni habaneras ni gaitas.... con las ganas que ten&iacute;amos de cantar.<br /></p><p align="justify">Nuestra intenci&oacute;n es entrar esta tarde en Moraira en donde embarcaremos a la cofrade Grimex que ya ha confirmado hace un momento que nos acompa&ntilde;ar&aacute; hasta Valencia, adem&aacute;s all&iacute; tendremos la oportunidad de conocer a Carlos y a Alex, felices armadores del Tortuga, as&iacute; que haremos patria y esta noche prepararemos una gran "QUEIMADA" a la que est&aacute;is invitados todos los cofrades que pod&aacute;is acercaros.<br /></p><p align="justify">Hoy, despues de la mala tarde de ayer en Torrevieja, s&iacute; se puede decir que estamos disfrutando del mediterraneo y tenemos un d&iacute;a de los de sol y moscas, lo malo, siempre ha de haber un pero, es que no hay nada de viento, pero bueno.... ya hemos tenido bastante estos d&iacute;as de atr&aacute;s, as&iacute; que hoy a disfrutar del sol.<br /></p><p align="justify">Son las 11&#39;00 hrb y estamos en la posici&oacute;n 38&ordm;05&#39;20N 00&ordm;33&#39;43W, en nada estaremos pasando entre el cabo de Santa Pola y la Isla de Tabarca. Me parece que fu&eacute; ayer cuando el a&ntilde;o pasado las estaba pasando moradas para entrar en Santa Pola con el Rasput&iacute;n. Hay que ver lo masocas que somos, lo mal que lo pasamos a veces y lo mucho que disfrutamos cuando por fin estamos amarrados y lo podemos contar.<br /></p><p align="justify">Creo que las mejores palabras son aquellas que para definir las cosas no necesitan de textos largos, as&iacute; que la mejor palabra que conozco para definir el d&iacute;a de ayer es "GRACIAS".<br /></p><p align="justify">Gracias Ales, Carlos, Amparo y Orazio por permitirnos conoceros, por el placer de vuestra compa&ntilde;&iacute;a y por haber hecho que nos sint&iacute;esemos como en nuestra casa. &iquest;Qu&eacute; digo?. &iexcl;&iexcl;Mejor que en nuestra propia casa....!!!! <br /></p><p align="justify">La noche fu&eacute; muy corta, como cortas se hacen las cosas que nos hacen felices y solo sentimos la marcha de nuestros anfitriones que obligados por sus responsabilidades nos dejaron en las muy buenas manos de los cofrades Agua y Grimex.<br /></p><p align="justify">Un dato solo que sirve para daros una peque&ntilde;a idea del estado de felicidad alcanzado, es que a altas horas de la madrugada el amigo Tardio se di&oacute; un ba&ntilde;o a plena luz de luna que nos dej&oacute; a todos con la boca abierta. En 30 a&ntilde;os que conozco al individuo nunca le hab&iacute;a visto tal arrojo, decisi&oacute;n y valent&iacute;a, si bien la ocasi&oacute;n lo merecia....<br /></p><p align="justify">Moraira, sin palabras... Merece un comentario largo que os prometo hacer tan pronto me sea posible. El amanecer paseando por sus calles es placer de Dioses y el ba&ntilde;o en una preciosa cala cerca del amarre a las 8.30 AM en compa&ntilde;&iacute;a de grimex, es algo que le hace a uno revivir. En fin... GRACIAS.<br /></p><p align="justify">Como estaba previsto hemos entrado en la Marina de la ACM el d&iacute;a 31 a las 9 de la noche despu&eacute;s de un dia de navegaci&oacute;n desde Moraira.<br /></p><p align="justify">Estamos atracados en el pantalan Bravo, amarre 12, para todos aquellos cofrades que quer&aacute;is acercaros por aqu&iacute;, adem&aacute;s de que abusando de vuestra buena generosidad vamos anecesitar de alg&uacute;n cofrade o cofrada que est&eacute; dispuesto o dispuesta a navegar con nosotros y ayudarnos en las tareas de cargar y descargar al personal. Desde el lunes nos quedaremos solo dos personas y el Laion no es muy f&aacute;cil de gobernar.<br /></p><p align="justify">A&uacute;n no estamos recuperados del viaje y hoy ya empezamos con las actividades, as&iacute; que tan pronto como me sea posible har&eacute; una cr&oacute;nica pormenorizada de todo lo acontecido desde nuestra arribada. Lo que s&iacute; os puedo anticipar es que nos sentimos completamente arropados por la cofrade GRIMEX, que est&aacute; haciendo lo posible e imposible pare que no nos falte de nada.<br /></p><p align="justify">Despu&eacute;s de unos d&iacute;as en valencia y del final de la LV en el d&iacute;a de ayer, hoy nos encontramos con un d&iacute;a de descanso antes de continuar con las actividades del GAVEA, que no por haberse terminado la competici&oacute;n hasta el d&iacute;a 23 nosotros dejamos de hacer salidas.<br /></p><p align="justify">Hoy sin ir m&aacute;s lejos tenemos una importante salida con los voluntarios y voluntarias de copa am&eacute;rica para agradecerles sus atenciones y desvelos, as&iacute; que les haremos una "QUEIMADA".<br /></p><p align="justify">Ayer en una m&aacute;s de sus muchas atenciones nos llevaron a un concierto en en Palau de la M&uacute;sica y no podemos por menos que dejar constancia de nuestro agradecimiento. Se preocupan por nosotros, nos acompa&ntilde;an en nuestras actividades y nos allanan el terreno si tenemos dificultades, la verdad es que son unos aut&eacute;nticos voluntarios.<br /></p><p align="justify">Estamos pasando unos d&iacute;as muy agradables en Valencia, as&iacute; que aprovecho para informaros de que hemos instalado una carpa en el paseo de la malvarrosa, al lado del hotel balneario, en donde estais invitados a conocer las actividades del programa GAVEA.<br /></p><p align="justify"><strong>Separata de un tripulante del Laion:</strong></p><div id="post_message_88623">Un saludo para todos los que le&eacute;is estas paginas, muchos de vosotros ya me conoc&eacute;is y otros seguramente habr&eacute;is o&iacute;do hablar de m&iacute; y de mis innatas cualidades para el buen hacer en los fogones. Hoy por primera vez entro en este foro y si lo hago es ante todo para agradecer ncia a Ram&oacute;n: gran patr&oacute;n y mejor persona, a Tardio: un divertido, alegre y extraordinario compa&ntilde;ero, a Manu: fuerte, valiente y sosegado vigues, aunque un poco inexperto guitarrista pero buen desatascador, a Israel: silencioso compa&ntilde;ero de c&aacute;mara cualidad que siempre es de agradecer, los buenos ratos que hemos pasado juntos, tanto en la mar como en puerto, tanto en los amaneceres con la mar encrespada, como en los amaneceres entre luces y m&uacute;sica en alg&uacute;n chiringuito de recalada. Tampoco me puedo olvidar de las personas que hemos encontrado en el camino y que nos brindaron su hospitalidad y ayuda, aunque todos fueron excelentes no puedo menos que mencionar a la buena amiga Amparito que primero nos acompa&ntilde;o como tripulante, despu&eacute;s nos gu&iacute;o y nos abri&oacute; las puertas de Valencia, que nos cuido con esmero, dedicaci&oacute;n y encanto. Por ultimo agradecer a la gente que no conozco, ni se siquiera quien son, que a trav&eacute;s de esta pagina nos mando su aliento y apoyo y su puntito de envidia (plenamente justificada)<br /><br />Como la mayor&iacute;a habr&eacute;is podido adivinar yo soy Carlos (el que faltaba)....efectivamente soy Carlos que por causas de la inform&aacute;tica me he convertido en Nautor al no poder convertirme en Slocum que era el nombre con el cual quer&iacute;a definirme, por ser el que mas se aproxima a mi idea del mar. &ldquo;Slocum&rdquo;: gran marino mercante, armador, aventurero, amante de su familia y de la mar que fue su gran pasi&oacute;n y de la que jam&aacute;s se pudo alejar. &ldquo; Slocum&rdquo;: el que aparejo n viejo barco con sus manos y con un sextante y un gran coraz&oacute;n realizo en silencio lo que nadie tan siquiera se atrev&iacute;a a so&ntilde;ar. De todas formas lo de &ldquo;Nautor&rdquo; tampoco me parece mal pues yo navego, he navegado toda mi vida y si Nuestra Se&ntilde;ora del Carmen lo quiere lo seguir&eacute; haciendo.<br /><br />En fin chicos y chicas, creo que para ser la primera vez no esta mal, no se muy bien como funciona esto pero espero que este mensaje os llegue y podamos continuar en contacto.<br /><br />UNA APERTA PARA ELLOS Y UN BESO PARA ELLAS <br /></div>]]></description><pubDate>Mon, 07 Jan 2008 22:46:00 +0000</pubDate></item><item><title>Rasputin</title><link>https://temais.blogia.com/2008/010701-rasputin.php</link><guid isPermaLink="true">https://temais.blogia.com/2008/010701-rasputin.php</guid><description><![CDATA[]]></description><pubDate>Mon, 07 Jan 2008 22:02:00 +0000</pubDate></item><item><title>DESDE BILBAO A CORU&#xD1;A, PASANDO POR RIBADEO</title><link>https://temais.blogia.com/2007/121301-desde-bilbao-a-coruna-pasando-por-ribadeo.php</link><guid isPermaLink="true">https://temais.blogia.com/2007/121301-desde-bilbao-a-coruna-pasando-por-ribadeo.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify"><br />&nbsp;<br />&nbsp;<br />A las 10 de la noche del s&aacute;bado 24 de junio el autob&uacute;s de la l&iacute;nea que une Galicia con el Pa&iacute;s Vasco sale puntual de la estaci&oacute;n de autobuses de Ribadeo. Mi destino es Bilbao en donde me est&aacute; esperando el Laion y en donde pasar&eacute; la pr&oacute;xima semana. Me dispongo a pasar una noche&nbsp; tranquila escuchando m&uacute;sica y viendo desde la ventanilla como han cambiado las cosas desde los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os que no viajo por esta zona. La verdad es que s&iacute; han cambiado, me figuro que no tanto como nos gustar&iacute;an, pero s&iacute; que han cambiado.<br />&nbsp;</p><p align="justify">Puntualmente a las 5 de la madrugada sale de las entra&ntilde;as del autob&uacute;s una porci&oacute;n de gentes somnolientas que aqu&iacute; tenemos nuestra parada. Despu&eacute;s de interesarme en la forma de llegar a Getxo tomo el metro de la l&iacute;nea de Plencia que me dejar&aacute; en la estaci&oacute;n de Gobelas desde donde una corta caminata (seg&uacute;n me indican) me llevar&aacute; al puerto deportivo. Me sorprende el orden y limpieza de la estaci&oacute;n del metro. Ni una sola pintada, ni un papel por el suelo, la gente amable y servicial hasta el punto de que los que ven&iacute;an de marcha se comportaban dentro de un orden. Una grata sorpresa para quien espera encontrarse poco menos que una ciudad sitiada.<br />&nbsp;</p><p align="justify">Como me han indicado una caminata corta me lleva al centro del paseo entre las Arenas y Getxo. Primera duda, se ven dos puertos deportivos, uno a izquierda y otro a derecha de modo que deduzco que ser&aacute; el de la derecha y me pongo en marcha. A estas horas de la ma&ntilde;ana en que comienza a amanecer y despu&eacute;s de una noche en el autob&uacute;s apetece caminar. De uno de los locales nocturnos sale una pareja de novios acompa&ntilde;ados por los &uacute;ltimos invitados, todos un poco perjudicados. La novia levanta el vestido para poder caminar, el novio arrastra la chaqueta y los invitados que los acompa&ntilde;an est&aacute;n m&aacute;s o menos igual, corbatas en la mano, vestidos descompuestos, risas y voces altas. Parece que han tenido una buena noche de juerga.<br />&nbsp;</p><p align="justify">Para no despertar a los tripulantes, decido dejar las cosas en capitan&iacute;a y darme un paseo hasta el puerto viejo y buscar alg&uacute;n sitio en donde desayunar. Me gusta la zona, el paseo es precioso, pero ni un solo local abierto, de modo que desando lo andado y vuelta al puerto a preguntar donde puedo tomarme un caf&eacute; que me reanime. Me indican que quiz&aacute;s en las Arenas, al lado del puente colgante &ldquo;el m&aacute;s elegante que hay en Bilbao&rdquo;. Nuevo paseo con la brisa de la ma&ntilde;ana y por fin un caf&eacute;. &iexcl;&iexcl;&iexcl;Dios qu&eacute; falta me hacia ese caf&eacute;&hellip;..!!!!<br />&nbsp;</p><p align="justify">De regreso al Laion el personal a&uacute;n continua dormido por lo que me tumbo en la ba&ntilde;era y me doy una cabezadita a la espera de que revivan&hellip;&hellip;.<br />&nbsp;</p><p align="justify">El domingo pas&oacute; tranquilo utilizando la tarde para descansar del viaje.<br />&nbsp;</p><p align="justify"><strong>Lunes 26 de Junio</strong>.<br />Despu&eacute;s de la ducha y el desayuno es la hora en que han de llegar los invitados que hoy saldr&aacute;n a navegar con nosotros. La prensa llega puntual y al alcalde de Gatxo le dicen los de capitan&iacute;a que el barco no pudo llegar por el mal tiempo (se ve que la comunicaci&oacute;n y el buen entendimiento en estos organismos es similar en todas partes ya que el barco est&aacute; en el puerto desde el viernes, dem&aacute;s de que el tiempo pese a estar nublado, est&aacute; genial) as&iacute; que el hombre se marcha y se queda sin su chupa chup, ya que de todos es sabido que a un pol&iacute;tico le gusta m&aacute;s una c&aacute;mara que a un ni&ntilde;o un caramelo.<br />&nbsp;</p><p align="justify">La experiencia de navegar con personas de capacidad disminuida es de lo m&aacute;s reconfortante. En estos casos uno se da cuenta del esfuerzo y voluntad que ponen para poder hacer las cosas y comienzo a mirarlos de forma distinta a como los miraba hasta hoy. A una ni&ntilde;a se le cae el vaso y ante mis &ldquo;no te preocupes yo te lo recojo&rdquo; la respuesta de &ldquo;yo lo hago, soy disminuida pero puedo hacerlo&rdquo; me deja parado en seco y me doy cuenta de que ayudar s&iacute;, pero sin pasarse, quiz&aacute;s sea lo m&aacute;s oportuno y me hace recordar aquello de que el fiel de la balanza est&aacute; siempre en el centro.<br />&nbsp;</p><p align="justify">Fueron dos d&iacute;as muy interesantes, con salidas de ma&ntilde;ana y tarde en las que cuatro organizaciones de personas de capacidad disminuida del Pa&iacute;s Vasco disfrutaron de unas horas de navegaci&oacute;n dentro del programa GAVEA (Galicia Vela Adaptada) que tiene en marcha La Confederaci&oacute;n Gallega de Minusv&aacute;lidos.<br /><br /><strong>Martes 27 de Junio.<br /></strong>Despu&eacute;s de dejar en tierra al &uacute;ltimo grupo, de hacer gas-oil y de pertrechar el barco para la navegaci&oacute;n hasta Gij&oacute;n, a las nueve de la noche salimos del abra de Bilbao con buena mar y un viento del este de entre 6 y 10 nudos, por lo que la navegaci&oacute;n se presentaba de lo m&aacute;s tranquila. A orejas de burro y ayudado por el motor el Laion se tragaba millas a raz&oacute;n de 6 a 8 por hora con un&nbsp; balanceo contenido. A las 2 de la tarde del mi&eacute;rcoles 28 y despu&eacute;s de una noche en la que se pudo mirar las estrellas, ver las luces de la costa y alguna que otra estrella fugaz, atrac&aacute;bamos sin contratiempos en el Puerto Deportivo de Gij&oacute;n, en el cual despu&eacute;s de una reconfortante ducha y una merecida comida regada con abundante sidra, est&aacute;bamos listos para recibir a un grupo con el que realizar&iacute;amos una salida nocturna.<br />&nbsp;</p><p align="justify">Si navegar de d&iacute;a con estos grupos es agradable, la noche no tiene desperdicio. El verse lejos de la costa con las luces de las ciudades que conocen desde otro &aacute;ngulo les suelta la lengua a mil y una preguntas que muchas veces son dif&iacute;ciles de contestar.<br />&nbsp;</p><p align="justify"><strong>Jueves 29 de Julio</strong>.<br />A las tres de la tarde decidimos salir rumbo a Ribadeo a donde sin contratiempos deber&iacute;amos de llegar sin apurarnos en torno a la media noche con la intenci&oacute;n de descansar all&iacute;, pero como sucede siempre en el mar&hellip;.. el hombre propone, pero Dios dispone.<br />&nbsp;</p><p align="justify">Rebasado el cabo de Pe&ntilde;as y tomado rumbo al faro de Tapia de Casariego, dando un resguardo oportuno a los cabos de Vidio y Busto con un viento del este que nos empujaba ayudados por el motor a una velocidad de 7.5 nudos, parec&iacute;a que &iacute;bamos a disfrutar de un placentero d&iacute;a de navegaci&oacute;n, cuando a eso de las 5 de la tarde y en el seno de Avil&eacute;s nos topamos con una red a la deriva que quiso chafarnos el d&iacute;a. No comprendo como los pescadores que se pasan su vida en la mar, viven de ella y la sufren, son tan sumamente irresponsables&nbsp; como para no darse cuenta de que todo tiene un l&iacute;mite y que lo que un d&iacute;a dejan, al otro lo pueden encontrar.<br />&nbsp;</p><p align="justify">En un principio pensamos que hab&iacute;amos enganchado una boya y maldec&iacute;a mi suerte por no haberla visto. Me molestaba sobremanera el que pasase en este viaje y&nbsp; precisamente en mi turno de guardia. Fue un alivio al menos para mi amor propio el que fuese una red ya que navegan a media agua y no se ven.<br />&nbsp;</p><p align="justify">Pasados los primeros momentos de desconcierto y descartado el acercarnos a una playa en donde poder bajar a picar lo que arrastr&aacute;semos, decidimos seguir navegando a orejas de burro aprovechando el viento que nos segu&iacute;a empujando. El temor estaba en que dejase de soplar, que la corriente nos tirase contra los cabos o que no lleg&aacute;semos con la marea adecuada a Ribadeo, con lo que no llegar&iacute;amos a los pantalanes.<br />&nbsp;</p><p align="justify">Pasado un tiempo por la popa se empez&oacute; a ver la estela de red que remolc&aacute;bamos, por lo que decidimos bajar&nbsp; el anexo y armado de chaleco, arn&eacute;s, cuchillo, con un poco de paciencia y el temor a un ba&ntilde;o fuimos cortando parte de la red. No fue gran cantidad pero al menos se reduc&iacute;a la pelota que se formaba el enrollarse en la h&eacute;lice al poner el motor en marcha y esper&aacute;bamos que al menos nos permitiese mantener el rumbo en caso de necesidad.<br />&nbsp;</p><p align="justify">La noche se hizo eterna, pero poco a poco &iacute;bamos acortando millas a nuestro destino. El viento se manten&iacute;a variando de intensidad, pero al menos estuvo ah&iacute; hasta la llegada de la madrugada que nos sorprendi&oacute; a pocas millas del faro de Tapia. Hab&iacute;amos navegado con el motor encendido toda la noche para no agotar las bater&iacute;as y ahora llegaba el momento de comprobar si &eacute;ramos capaces de hacer avanzar el barco a motor. Recogidas las velas que no hac&iacute;an otra cosa que flamear pusimos el motor a 1800 rpm. y comprobamos que pod&iacute;amos dar 1.5 nudos y aunque se calentaba un poco con otro poco de suerte pod&iacute;amos llegar antes de que comenzase a bajar la marea. Fueron unas horas de navegaci&oacute;n penosa en la que el avance tan lento casi parec&iacute;a que no se produc&iacute;a.<br />&nbsp;</p><p align="justify">A las 6.30 est&aacute;bamos entre los faros de las Carrallas y la isla Pancha en la entrada de la r&iacute;a de Ribadeo y dispon&iacute;amos a&uacute;n de hora y media para recorrer la &uacute;ltima milla, pero ahora con la ayuda de la marea que nos empujaba suavemente al interior. Fue una noche larga, muy larga, pero cuando nos vimos atracados en el pantal&aacute;n fue como la superaci&oacute;n de un reto. Me figuro que no tiene nada que ver, pero pensaba que despu&eacute;s de esto uno ya est&aacute; preparado para cualquier cosa que se ponga por delante.<br />&nbsp;</p><p align="justify">Faltaba a&uacute;n como quitar la pelota de red de la h&eacute;lice. Hab&iacute;amos contactado con un buceador pero no vendr&iacute;a hasta la tarde y esto nos trastocaba un poco los planes, as&iacute; que armados de una peque&ntilde;a inventiva nos hicimos con una hoz y amarrada a un bichero y desde el pantal&aacute;n, ayudados por grandes dosis de paciencia fuimos cortando la red, que result&oacute; ser parte del copo de un arrastrero. A las 8 de la ma&ntilde;ana est&aacute;bamos libres para salir de nuevo.<br />&nbsp;</p><p align="justify">Las nueve y media de la ma&ntilde;ana nos ven saliendo de la boca de la r&iacute;a. Un nordestillo&nbsp; establecido desde la salida del sol nos ayudar&iacute;a en nuestra &uacute;ltima singladura y libre de la pelota que lo atenazaba el motor nos ayuda con una marcha de 8 nudos. Burela, la factor&iacute;a de Alcoa, los Farallones, Vivero, van quedando atr&aacute;s y nuestro rumbo a estaca se va acortando a medida que poco a poco tambi&eacute;n el viento va subiendo de intensidad, llegando a dar un aparente de 25 nudos.<br />&nbsp;</p><p align="justify">En el seno de Cari&ntilde;o y entre Estaca de Vares y Cabo Ortegal el piloto deja de funcionar, parece que este viaje no est&aacute; dispuesto a dejarnos disfrutar. Un poco m&aacute;s tarde hace lo mismo la sonda a la que le acompa&ntilde;an el ploter y el equipo de viento. Nos damos cuenta de que pese a que el alternador carga perfectamente las bater&iacute;as se han cansado de trabajar y se rinden.<br />&nbsp;</p><p align="justify">Desde que el piloto nos ha abandonado, la navegaci&oacute;n se ha vuelto m&aacute;s cansina y m&aacute;xime despu&eacute;s de la noche que hemos pasado de tensi&oacute;n, pero ahora ya falta muy poco para terminar y no&nbsp; vamos a dejar de disfrutar del paisaje que nos brindan los acantilados de San Andr&eacute;s de Teixido, el faro de Candelaria y la costa de Cedeira. Ya tenemos cabo Prior a la vista y de momento no hay m&aacute;s problemas. Falta virarlo y por nuestra proa tendremos Coru&ntilde;a, adem&aacute;s al virar estaremos protegidos de un nord&eacute;s que ya se est&aacute; haciendo inc&oacute;modo.<br />&nbsp;</p><p align="justify">La virada a cabo Prior por esperada no dej&oacute; de sorprendernos cuando a menos de veinte metros por&nbsp; nuestro costado de babor vemos pasar un nuevo pa&ntilde;o de red, entre aguas, de unos 100 m2. de superficie, lo cual unido a lo que hab&iacute;amos dejado en Ribadeo y lo que los aficionados a la pesca nos comentaron que estaban arrastrando estos d&iacute;as&nbsp; a puerto, nos hace pensar que un pesquero se ha debido de deshacer de todo cuanto le sobraba. &iexcl;L&aacute;stima no se le enrollase a &eacute;l en sus h&eacute;lices&hellip;..!<br />&nbsp;</p><p align="justify">Son las 9 de la noche del viernes 30 de junio, hemos entrado a las seis de la tarde&nbsp; y me encuentro sentado en la ba&ntilde;era central del Laion, en el puerto deportivo de Coru&ntilde;a,&nbsp; esperando a mis hijos que me llevar&aacute;n a casa. Estoy cansado despu&eacute;s de unos d&iacute;as de navegaci&oacute;n que fueron intensos y en los que hubo de todo un poco, pero la verdad es que ha merecido la pena y ya estoy pensando en como adaptar las vacaciones del pr&oacute;ximo a&ntilde;o para volver a colaborar en el proyecto GAVEA.<br />&nbsp;<br />TEMAIS<br />04/07/06<br /></p>]]></description><pubDate>Thu, 13 Dec 2007 20:41:00 +0000</pubDate></item><item><title>Ocho d&#xED;as de Agosto</title><link>https://temais.blogia.com/2007/010301-ocho-dias-de-agosto.php</link><guid isPermaLink="true">https://temais.blogia.com/2007/010301-ocho-dias-de-agosto.php</guid><description><![CDATA[<strong><u><span style="font-size: 16pt"><span style="text-decoration: none"></span></span></u></strong><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><strong><u><span style="font-size: 16pt"></span></u></strong></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><strong><u><span style="font-size: 16pt"></span></u></strong></p><p><strong><u><span style="font-size: 16pt">Ocho d&iacute;as de Agosto</span></u></strong><strong><span style="font-size: 16pt">&nbsp;</span></strong></p><p align="justify"><strong><span style="font-size: 16pt"></span></strong><span>Pasado un tiempo de l&oacute;gica<span>&nbsp; </span>vagancia y metidos de lleno ya en la inactividad que proporciona el invierno, es llegado el momento de hacer balance de la &uacute;ltima traves&iacute;a.</span><span>En la segunda quincena del mes de agosto y despu&eacute;s de la envidia, sana envidia, de ver pasar por mi puerto base a todos los transmundistas que desde el norte de<span>&nbsp; </span>Europa bajan en direcci&oacute;n al mediterr&aacute;neo<span>&nbsp; </span>o se aventuran en el cruce del charco, motivo de doble envidia. </span><span>Despu&eacute;s por otro lado de quedarme este a&ntilde;o sin Volta N&aacute;utica a Galicia por el feliz transporte desde el mediterr&aacute;neo a Galicia del Rasput&iacute;n y despu&eacute;s tambi&eacute;n de cambiar impresiones con el cofrade de Santander, Pencof en su navegaci&oacute;n por las costas gallegas, decido que no se puede terminar este verano sin una navegaci&oacute;n de placer. </span><span>De modo que utilizando las mejores artes posibles en un intento de ilusionar a la comandante en jefe en una aventura que nada la seduce, salvo que sea ir a tomar el sol fondeados en una playa, propongo una traves&iacute;a desde Ribadeo a Santander, en la que entrar&iacute;amos en Avil&eacute;s, Gij&oacute;n, Lastres, Ribadesella, Santander y regreso directo a Ribadeo. Las fechas ser&iacute;an entre los d&iacute;as 18 a 27 de agosto, es decir, 10 d&iacute;as.</span><span>Pero como todo proyecto tiene tambi&eacute;n sus imprevistos, este no iba a ser menos y uno de los previstos imprevistos, como no pod&iacute;a ser de otro modo, estuvo en la climatolog&iacute;a que nos oblig&oacute; a posponer un d&iacute;a la partida y como todo lo que mal comienza no puede terminar bien, esto no iba tampoco a ser menos, pero no adelantemos acontecimientos.</span><span>Revisado el nav&iacute;o, realizada la aguada correspondiente y estibadas provisiones como para realizar un par de pasos al caribe,<span>&nbsp; </span>pertrechos y almiranta trincados a son de mar, largamos amarras para enfrentarnos al proceloso cant&aacute;brico siendo las 9 horas del d&iacute;a del se&ntilde;or, s&aacute;bado 19 de agosto.</span><span>Las 10 de la ma&ntilde;ana nos dieron en N-43&ordm;35&rsquo;07, W-6&ordm;58&rsquo;16 con viento del noroeste y ola montada que hac&iacute;a una navegaci&oacute;n algo inc&oacute;moda. La almiranta mirando cuando nos embarcar&iacute;a una de esas olas por la popa, de modo que la traves&iacute;a no se presentaba nada gratificante.</span><span>Por la popa, y tratando de darnos alcance el tabernario Pencof<span>&nbsp; </span>y un par de veleros m&aacute;s que hab&iacute;an salido un poco m&aacute;s tarde de Ribadeo y que su recalada era Gij&oacute;n. </span><span>La gran ventaja de navegar con otros colegas cerca est&aacute; en poder intercambiar impresiones por el VHF y hacer las horas de navegaci&oacute;n m&aacute;s amenas. Por otro lado, tambi&eacute;n se puede comprobar<span>&nbsp; </span>lo que puede rolar el viento en un corto periodo de tiempo ya que mientras nosotros disfrut&aacute;bamos de un viento por la aleta de babor que nos acompa&ntilde;&oacute; casi hasta la recalada en Avil&eacute;s, a los que ven&iacute;an un poco m&aacute;s retrasados no les estaba ayudando tanto.</span><span>Procuro entretenerme en las horas de navegaci&oacute;n tomando la posici&oacute;n de GPS y marc&aacute;ndola en la carta cada hora, lo cual me ayuda adem&aacute;s a mantener la l&iacute;nea de tanto subir y bajar escaleras, de modo que las 12 de la ma&ntilde;ana nos dieron en N-43&ordm;37&rsquo;11, W6&ordm;38&rsquo;44 y casi al trav&eacute;s de Puerto de Vega a un rumbo de 092&ordm; y un andar de 7.4 nudos. No lo est&aacute;bamos haciendo mal.</span><span>El sonido de fondo ya os lo figur&aacute;is &ldquo;ESTO SE INCLINA MUCHO, NO ENTIENDO QUE TENGAMOS QUE IR CON TANTA VELA, ESTAMOS MUY LEJOS DE LA COSTA, MIRA QUE PASARNOS UN MONT&Oacute;N<span>&nbsp; </span>DE HORAS PARA ALGO QUE SE PUEDE HACER EN UNA&hellip;.&rdquo;. En fin&hellip;.. que como otro tabernario escribi&oacute;: &ldquo;mujer y barco no casan muy bien&rdquo;, salvo honrosas excepciones que me maravillan cada d&iacute;a en esta taberna y aquel otro que como tambi&eacute;n se puede comprobar &ldquo;los pantalanes est&aacute;n llenos de separados&rdquo;</span><span>Me hizo mucha gracia algo que le&iacute; en la taberna sobre que cuando una pareja est&aacute; muy compenetrada sobre la cubierta, o es la otra&hellip;., o es la segunda, tercera, etc. Nunca me canso de aprender de los dem&aacute;s. </span><span>Mi almiranta trincada a los candeleros de popa y dando la murga&hellip;. la almiranta de Pencof informando v&iacute;a VHF de las incidencias del viaje y preocup&aacute;ndose de c&oacute;mo nos iba a los que est&aacute;bamos haciendo la misma navegaci&oacute;n. Uno no puede dejar de sentir cierta envidia sana, en determinados momentos.</span><span>Las 2 de la tarde nos vieron cortar el N-43&ordm;38&rsquo;02, W-6&ordm;19&rsquo;44 teniendo el faro de Vidio por la amura de estribor. La marcha en ese momento hab&iacute;a bajado un poco hasta los 6.9 nudos, pero la navegaci&oacute;n a&uacute;n que algo inc&oacute;moda estaba siendo muy positiva. El sol aunque no calentaba mucho, alegraba con su presencia.</span><span>De comer nada de nada, que con aquel movimiento no se soltaba la almiranta de los candeleros ni para ponerse a mear, de modo que me prepar&eacute; un peque&ntilde;o refrigerio y disfrut&eacute; como un enano con las miradas envenenadas de quien presupon&iacute;a que si com&iacute;a algo ayudar&iacute;a al engorde de las pesquer&iacute;as del cant&aacute;brico.</span><span>A las 4 de la tarde y ya rebasado el trav&eacute;s de la Isla de la Deva en posici&oacute;n N-43&ordm;36&rsquo;59, W-6&ordm;01&rsquo;55, arrumbados ya al faro de Avil&eacute;s, el resguardo que nos proporcionaba Cabo Pe&ntilde;as dej&oacute; un mar en calma que con el role del viento al norte-nordeste nos permiti&oacute; disfrutar de un agradable final de traves&iacute;a y que hace que verdaderamente sea lo que se recuerde al final del viaje.</span><span>A las 5 de la tarde nos encontr&aacute;bamos ya amarrados a los pantalanes de Avil&eacute;s en donde un club modesto est&aacute; intentando promocionar la navegaci&oacute;n. El &uacute;nico problema con al que se est&aacute;n encontrando es el que nos encontramos todos los que disfrutamos con este medio y son las trabas de todo tipo que nos ponen, tanto la administraci&oacute;n como los entes que deb&iacute;an velar por el desarrollo de la n&aacute;utica, y que nos hacen la vida imposible. La verdad y si se me permite un pensamiento en voz alta, echo de menos la seriedad con que hac&iacute;an su trabajo y con mucho menos medios, los militares que gestionaban nuestras cosas antes de su traspaso de competencias a marina civil.</span><span>El puerto de Avil&eacute;s, que os recomiendo a los que navegu&eacute;is por estas costas, tiene la ventaja de que al encontrarse al fondo de una larga r&iacute;a parece que estemos amarrados en una piscina. Ni un ruido, ni corriente, una tranquilidad total, adem&aacute;s de estar a escasos metros del centro de una poblaci&oacute;n amable, con un casco hist&oacute;rico muy rico y cuidado y sin (por desgracia para los avilesinos, por lo que ten&iacute;a de motor econ&oacute;mico) la industria del acero que tanto la afeaba.</span><span>La idea de pasar la noche<span>&nbsp; </span>y seguir al d&iacute;a siguiente hubo de posponerse. El viento que hab&iacute;a ido en aumento desde la tarde anterior aconsejaba quedarse al resguardo del puerto y dejar el paso del Cabo Pe&ntilde;as para mejores momentos.</span><span>Despu&eacute;s de unos d&iacute;as disfrutando de la hospitalidad de los avilesinos y ya con mi cu&ntilde;ada como un tripulante m&aacute;s (dos mujeres con poco esp&iacute;ritu n&aacute;utico, dos problemas a bordo), a las 9, 30 de la ma&ntilde;ana del d&iacute;a<span>&nbsp; </span>23 largamos amarras del puerto de Avil&eacute;s con destino a Gij&oacute;n. El tiempo no era muy estable, con viento fuerte del nordeste, pero confiaba en que nos diese algo de resguardo Pe&ntilde;as y una vez virado llegar en un trav&eacute;s hasta Gij&oacute;n.</span><span>A las 11 de la ma&ntilde;ana nos encontr&aacute;bamos ya virando el cabo en posici&oacute;n N-43&ordm;41&rsquo;09 W-5&ordm;51&rsquo;38 y con un tiempo mejor de lo esperado con lo cual a las 2 de la tarde est&aacute;bamos ya amarrados en el puerto deportivo de Gij&oacute;n en el cual ya nos pudimos asear adecuadamente en unas instalaciones aceptables. Aprovecho para decir que Avil&eacute;s, pese a cobrar como si dispusiese de todo tipo de comodidades, 18&euro; para un 38 pies, no cuenta m&aacute;s que con unos c&oacute;modos pantalanes.</span><span>Gij&oacute;n como siempre acogedora, y m&aacute;s en esos d&iacute;as en que se estaba celebrando el festival de la sidra, bebida asturiana por antonomasia y las calles y plazas del entorno del puerto deportivo que ya de por s&iacute; est&aacute;n siempre con un ambiente muy agradable, se encontraban engalanadas al efecto y con un gran esp&iacute;ritu de fiesta.</span><span>Impensable salir de Gij&oacute;n y continuar la traves&iacute;a, de modo que los d&iacute;as siguientes fueron de total descanso y disfrute de la gastronom&iacute;a asturiana, que no todo va a ser realizar largas singladuras&hellip;&hellip;</span><span>El s&aacute;bado 26 a las 11h 45 minutos de la ma&ntilde;ana nos dispusimos a realizar el viaje de vuelta. El tiempo parec&iacute;a estable con un viento del nordeste que no nos ayudar&iacute;a mucho, pero por lo dem&aacute;s el tiempo parec&iacute;a despejado.</span><span>A la 1 del medio d&iacute;a y en la posici&oacute;n N-43&ordm;39&rsquo;15 W-5&ordm;46&rsquo;58 casi rebasando Cabo Pe&ntilde;as y con una velocidad de 5,5 nudos, el viento hab&iacute;a subido de forma brusca de modo que m&aacute;s que un barco ya empez&aacute;bamos a parecer un submarino. La tripulaci&oacute;n amotinada desde hacia un tiempo no dejaba de acordarse de mis progenitores (por decirlo de forma fina), cosa por otro lado bastante entendible, dadas las circunstancias, de modo que antes de que se me subiesen a las barbas decido que lo mejor es reducir trapo y entrar en Avil&eacute;s a dejar el pasaje, librarme de tanganas y salir por la noche cuando las cosas, en teor&iacute;a se calmasen. Hay que reconocer como justificaci&oacute;n de la actitud de los amotinados que el Rasput&iacute;n no cuenta con capota y la ola pasaba de proa a popa barriendo toda la cubierta, cal&aacute;ndonos hasta los huesos y pese a estar en pleno mes de agosto la temperatura no era nada agradable, por lo que cuando a las 15,30 horas amarramos de nuevo en Avil&eacute;s, la dotaci&oacute;n no se molest&oacute; ni en esperar a tener el &uacute;ltimo cabo fijo y abandonaron el barco escaleras arriba sin mirar atr&aacute;s por si les hac&iacute;a volver a embarcar.</span><span>A las 8 de la noche y despu&eacute;s de haber comido tranquilamente amarrado en Avil&eacute;s, hecha sobremesa y compartido caf&eacute; con los colegas de pantal&aacute;n que siempre entienden nuestros problemas, la luz del atardecer me ve salir de nuevo por la bocana de la barra de avil&eacute;s. El viento hab&iacute;a bajado lo suficiente y la ola tendida permit&iacute;a un c&oacute;modo navegar mientras el sol empezaba a ponerse por el horizonte.</span><span>Hay a quien no le gusta navegar en solitario. A mi me encanta. Una vez que termino de meter defensas, estibar cabos, reglar las velas y poner el piloto, llega el momento de disfrutar del silencio y la soledad, de prepararse un caf&eacute; bien caliente, de escuchar los sonidos de la marcha, mirar como se aleja la costa, iniciar la agradable rutina de tomar posiciones cada hora, ver como se va metiendo el sol, como empiezan a asomar las estrellas, en fin&hellip;. Para algunos este rato de poes&iacute;a sin duda es una mariconada, as&iacute; que volvamos a la realidad.</span><span>Las 12 de la noche a rumbo 275 y en posici&oacute;n N-43&ordm;35&rsquo;44 W-6&ordm;32&rsquo;42 me permiten tener por el trav&eacute;s el faro de Luarca, viendo por la popa el faro de Cabo de Pe&ntilde;as y asomando t&iacute;midamente el faro de Tapia de casariego. Disfruto de una navegaci&oacute;n tranquila, con una ligera brisa y un mar casi en calma que me permiten hacer una marcha de 7.1 nudos sin sobresaltos y me ponen a las 3 de la madrugada en la posici&oacute;n N-43&ordm;34&rsquo;31 W-6&ordm;59&rsquo;43 a poco m&aacute;s de 2 millas de la entrada del puerto de Ribadeo, en donde despu&eacute;s de amarrar y tener el domingo para recoger y adecentar el barco, el lunes volver&iacute;amos a la rutina diaria, al trabajo, al pensar en nuevas navegaciones, al disfrutar planeando sobre la carta rutas y fondeaderos. Por este a&ntilde;o se acab&oacute; el disfrutar de las noches en el barco, se impone la triste realidad de cada d&iacute;a a la espera de una dorada jubilaci&oacute;n ya que no nos toca una primitiva&hellip;.</span></p>]]></description><pubDate>Wed, 03 Jan 2007 08:01:00 +0000</pubDate></item><item><title>Cap&#xED;tulo primero</title><link>https://temais.blogia.com/2007/010201-capitulo-primero.php</link><guid isPermaLink="true">https://temais.blogia.com/2007/010201-capitulo-primero.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify"><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span></p><p align="justify"><span></span></p><p align="justify"><span></span></p><p align="justify"><span></span></p><p align="justify"><span></span><span style="font-size: small;"><span style="font-size: xx-large; font-family: arial,helvetica,sans-serif;">El Vapor Deimos</span><span><span style="font-family: Times New Roman;"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span></span></span></p><p align="justify"><span><span style="font-family: Times New Roman;"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">Ram&oacute;n Acu&ntilde;a Gonz&aacute;lez</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span></p><p align="justify"><span></span><span style="font-size: small;"><span style="font-size: 18pt; font-family: Arial;">Dedicator&iacute;a:</span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span></span></p><p align="justify"><span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">A mi hija Maria, luz de mis ojos y prolongaci&oacute;n de mis sentimientos. Estoy seguro que cuando le llegue el momento, sabr&aacute; que hacer con todo esto.</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span style="font-size: 18pt; font-family: &rsquo;Arial Black&rsquo;;"><p align="justify"><span></span><span style="font-size: small;"><span style="font-size: 18pt; font-family: Arial;"></span></span></p><p align="justify"><span style="font-size: small;"><span style="font-size: 18pt; font-family: Arial;"></span></span></p><p align="justify"><span style="font-size: small;"><span style="font-size: 18pt; font-family: Arial;"></span></span></p><p><span style="font-size: 18pt; font-family: &rsquo;Arial Black&rsquo;;"><p align="justify"><span style="font-size: small;"><span style="font-size: 18pt; font-family: Arial;">Introducci&oacute;n</span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span></span></p></span></p></span></p><p align="justify"><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span></span></span></p><p align="justify"><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;"><span></span>De todos los cabos del mundo por los que he tenido la suerte de pasar, ninguno ha tenido para m&iacute;, el impacto del cabo Villano, en la entrada de la R&iacute;a de Camari&ntilde;as y punto central da Costa da Morte.</span></span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>A&uacute;n hoy cuando lo remonto, noto en mi interior la fuerza de aquel amanecer en que a finales del a&ntilde;o 1964 lo descubr&iacute; por primera vez saliendo de entre la niebla de la ma&ntilde;ana, sentado sobre los encerados de la bodega n&uacute;mero 3 del vapor Deimos al abrigo de la habilitaci&oacute;n del barco, aterido de fr&iacute;o y pelando un cubo de patatas que formar&iacute;an parte del rancho de la tripulaci&oacute;n.</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>La marina mercante espa&ntilde;ola de aquellos a&ntilde;os, en gran parte, estaba formada por viejos barcos de vapor, Alemanes e Ingleses la mayor&iacute;a de ellos, muchos de los cuales ya hab&iacute;an hecho la primera guerra mundial y que al t&eacute;rmino de la guerra espa&ntilde;ola se encontraban semihundidos a consecuencia de la misma, por muchos puertos espa&ntilde;oles.</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>El Deimos fue uno de ellos, construido en Inglaterra en el a&ntilde;o 1912 acab&oacute; en el puerto de Castell&oacute;n semihundido por la aviaci&oacute;n del ej&eacute;rcito sublevado que m&aacute;s tarde lo recuperar&iacute;a para superar las penurias que su propia acci&oacute;n le impon&iacute;a, pero eso forma parte de otra historia que no viene al caso.</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>La imponente majestuosidad de la linterna sobre la piedra gran&iacute;tica, la niebla fantasmag&oacute;rica del amanecer y los pocos a&ntilde;os, hicieron que esa imagen perdure con fuerza en mi memoria.</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Los tiempos no son los mismos, la necesidad de su paso no est&aacute; motivada por la obligaci&oacute;n, el trabajo y las necesidades de aquel tiempo y s&iacute; por el placer. El fr&iacute;o, la lluvia, el viento y el miedo, llegado el caso, pueden ser los mismos pero ahora forman parte de otro ritual.</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Por todo aquello, a&uacute;n hoy, cuando comienzo a divisarlo no dejo de notar el fr&iacute;o de aquel amanecer de finales de 1964.</span></span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span style="font-size: 18pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span><span style="font-size: 18pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span><span style="font-size: 18pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span><span style="font-size: 18pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-size: 18pt; font-family: Arial;"></span></p><p align="justify"><span style="font-size: 18pt; font-family: Arial;"></span></p><p align="justify"><span style="font-size: 18pt; font-family: Arial;">Cap&iacute;tulo primero: </span><span style="font-size: 14pt; font-family: Arial;">El embarque</span><span style="font-size: 18pt; font-family: Arial;"></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span></span></span></p><p align="justify"><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;"><span></span>-Pero vosotros que pens&aacute;is, -exclam&oacute; el viejo capit&aacute;n- </span></span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">&iquest;Cre&eacute;is que se puede mandar un barco con la tripulaci&oacute;n que me est&aacute;is enviando &uacute;ltimamente?</span></span></span></p><p align="justify"><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">Don Ram&oacute;n, el capit&aacute;n del Deimos se&ntilde;alaba en direcci&oacute;n a una cosa menuda, sentada sobre su maleta de cart&oacute;n, forrada de tela a cuadros, en la que llevaba todas sus pertenencias: un jersey de lana tejido por su madre, una camisa que no permit&iacute;a un recosido m&aacute;s, unos calcetines de los que ya no se podr&iacute;a decir cual era el hilo inicial de su tejido y unos calzoncillos hechos a toda prisa la noche anterior y que hab&iacute;an formado parte de un retal del remiendo de una s&aacute;bana. Tenia 15 a&ntilde;os reci&eacute;n cumplidos, llevaba trabajando desde los 12 a&ntilde;os. Como pinche en una carpinter&iacute;a en la que lo utilizaban de bestia de carga, en una carnicer&iacute;a en la que acab&oacute; enfermando de ver tanta sangre junta y tanta brutalidad y como pe&oacute;n en una f&aacute;brica de baldosas, en la que cada vez que ten&iacute;a que descargar un cami&oacute;n de cemento en sacos de 50 kg. su cuerpo menudo quedaba dolorido hasta la pr&oacute;xima descarga. De modo que sus<span>&nbsp; </span>muchas fantas&iacute;as y la <span>&nbsp;</span>necesidad de dejar atr&aacute;s una vida en la que no esperaba futuro, le hac&iacute;an ver la plaza de marmit&oacute;n en un barco, por la que tanto hab&iacute;a esperado, preguntando una y otra vez,<span>&nbsp; </span>como una verdadera liberaci&oacute;n.</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">-Hay <span>&nbsp;</span>que joderse- grit&oacute; mirando al cielo-</span></span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">&iquest;Ahora voy a tener que hacer de ni&ntilde;era tambi&eacute;n?</span></span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">-</span></span></span></p><p align="justify"><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">Os aviso, si el cocinero no se hace cargo lo vais a tener que&nbsp;traer vosotros de San Esteban. Ma&ntilde;ana de madrugada salimos y no tengo ganas de hacer de repartidor de vuestros paquetes. Y recordar que estamos sin mayordomo, as&iacute; que en Sevilla sin falta quiero ver como sube por la escalerilla ese tripulante.</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">Las palabras del capit&aacute;n<span>&nbsp; </span>en los o&iacute;dos del muchacho, sonaban como una bomba y no quer&iacute;a pensar ni por un momento que el citado cocinero no quisiera hacerse cargo de &eacute;l y tener que volver de nuevo a lo ya conocido.</span></span></span></p><p align="justify"><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">Despu&eacute;s de toda una vida como capit&aacute;n en barcos de mayor porte, en la ruta de la pen&iacute;nsula a la isla de Cuba en los a&ntilde;os dorados de la emigraci&oacute;n a la colonia, ahora se encontraba que le hab&iacute;an dado el mando de un peque&ntilde;o carbonero, un candray en la jerga, como colof&oacute;n a toda una vida de trabajo para la compa&ntilde;&iacute;a. Los a&ntilde;os no perdonan y la juventud viene empujando con gran fuerza,<span>&nbsp; </span>arrinconando al viejo capit&aacute;n vasco a un lugar en el que no se sent&iacute;a nada c&oacute;modo y acababa pagando con su tripulaci&oacute;n las amarguras de su vida.</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">-&iexcl;Venga chaval!, -dijo don Ram&oacute;n al nuevo marmit&oacute;n de su barco- </span></span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">Coge t&uacute; maleta <span>&nbsp;</span>y tira, vamos a ver que se puede hacer contigo. &iquest;Sabes si te mareas? que tambi&eacute;n joder&iacute;a que te me mareases ya en el viaje hasta San Esteban.</span></span></span></p><p align="justify"><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">-No se&ntilde;or &ndash;le contest&oacute; en<span>&nbsp; </span>un hilo de voz el muchacho-, y emprendieron la marcha escaleras abajo. </span></span></span></p><p align="justify"><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">Don Ram&oacute;n, delgado, fibroso, con su gabardina blanca anudada a la cintura, sus zapatos reci&eacute;n lustrados, su traje azul y su chapela vasca, daba el aspecto del cl&aacute;sico lobo de mar, la autoridad m&aacute;xima sobre el barco y proyectaba esa imagen a sabiendas de su autoridad.</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">A la puerta de la vieja casona en donde ten&iacute;a su sede las oficinas de la naviera As&oacute;n, esperaba un coche. Le pareci&oacute; al muchacho el coche m&aacute;s bonito que hab&iacute;a visto en su vida. &Eacute;l que el viaje m&aacute;s largo que hab&iacute;a hecho en su vida hab&iacute;a sido desde Ribadeo a Avil&eacute;s, Avil&eacute;s a Ribadeo con un billete de tercera, ahora iba a viajar en un coche, un Citroen 11 ligero, un taxis de la localidad, pero eso no importaba, era un coche particular y &eacute;l estaba a punto de subirse a para comenzar el viaje de su vida.</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">Don Ram&oacute;n se acomodo en la parte trasera, delante, al lado del conductor sentaron al muchacho, &eacute;l cual puso sobre sus rodillas su maleta de cart&oacute;n y el coche inici&oacute; la marcha pendiente abajo.</span></span></span></p><p align="justify"><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">La salida de Avil&eacute;s le agradaba doblemente, ahora encaminaban la avenida de galicia, la misma que le conduc&iacute;a a Ribadeo y por unos momentos pod&iacute;a pensar que lo que estaba haciendo era regresar y lo estaba haciendo en un coche particular, nada que ver con un coche de l&iacute;nea y con un billete de tercera.</span></span></span></p><p align="justify"><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">La carretera sinuosa, cuajada de carros tirados por animales. Los campos verdes, sembrados, coloridos. Los casta&ntilde;os y pinos del borde de la carretera pon&iacute;an l&iacute;mite por momentos a sus ansias de ver. Largo, muy largo se hac&iacute;a el camino, tenia ganas de llegar, de ver su barco, su nuevo hogar.</span></span></span></p><p align="justify"><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">Iba a ganar mucho dinero, podr&iacute;a comprarse ropa, permitirse alg&uacute;n capricho, comprarse libros y estudiar, de modo que el viaje se estaba haciendo eterno y le consum&iacute;an las ansias de comenzar su nuevo trabajo.</span></span></span></p><p align="justify"><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">Sab&iacute;a que no lo ten&iacute;a nada f&aacute;cil, la vida en los barcos era dif&iacute;cil, los hombres rudos, el mar no era una cosa para tom&aacute;rselo a broma y las jornadas las presum&iacute;a agotadoras y adem&aacute;s hab&iacute;a mentido, se mareaba. Lo sab&iacute;a de sus viajes a Ribadeo en los cuales el est&oacute;mago amenazaba con sal&iacute;rsele por la boca a cada curva. Ahora confiaba en que el viaje ser&iacute;a m&aacute;s corto, iba con otra ilusi&oacute;n y adem&aacute;s el coche era un coche precioso, negro, brillante, se&ntilde;orial, un coche como solo se podr&iacute;a fabricar en aquellos a&ntilde;os as&iacute; que por tanto, con un poco de suerte y con la ilusi&oacute;n mantendr&iacute;a alejado el mareo y Don Ram&oacute;n podr&iacute;a continuar sentado como un se&ntilde;or en la parte de atr&aacute;s, sin ning&uacute;n contratiempo.</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">San Esteban de Pravia era el puerto de salida natural del carb&oacute;n de las cuencas mineras asturianas. Hasta all&iacute; llegaban los vagones repletos de carb&oacute;n tirados por <span>&nbsp;</span>locomotoras de vapor que a su llegada cubr&iacute;an todo el puerto de<span>&nbsp; </span>un humo espeso que hac&iacute;a picar los ojos. All&iacute;, en el puerto,<span>&nbsp; </span>los vagones se alineaban en varias v&iacute;as paralelas, desde donde una gran gr&uacute;a,<span>&nbsp; </span>los recog&iacute;a y mediante un dispositivo de volcado vaciaba su contenido sobre las bodegas de los barcos que cargaban en ese puerto.</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp; </span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">En aquellos a&ntilde;os San Esteban era un pueblo de continuo movimiento, los barcos se acoderaban en sus muelles a la espera de ser cargados con el preciado carb&oacute;n de piedras grandes, muy distinto al que se suministraba a los hogares para su consumo de, trozos peque&ntilde;os, demasiada morralla y alguna que otra piedra por el medio para hacer que el producto pesase y engordar los bolsillos de los carboneros. Aquel carb&oacute;n negro y reluciente como el azabache, se cargaba principalmente con destino al sur de Espa&ntilde;a, en barcos de mediano porte desde donde regresaban cargados de trigo, sal o piritas de Huelva, para los puertos del norte.</span></span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span></p><p align="justify"><span style="font-size: small;"><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp; </span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">El coche enfil&oacute; la cuesta del fielato y se detuvo frente a la verja que delimitaba las instalaciones portuarias. El conductor se ape&oacute; del veh&iacute;culo abri&oacute; con delicadeza la puerta de atr&aacute;s, para que se bajase el capit&aacute;n, el cual dirigi&eacute;ndose al muchacho le conmin&oacute; a que cargase los bultos que &eacute;l tra&iacute;a, as&iacute; que cargando su maleta en una mano y en la otra los bultos de los encargos del capit&aacute;n emprendi&oacute; la marcha tras el paso r&aacute;pido y seguro de este.</span></span></span></p><p align="justify"><span style="font-size: small;"><span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">-Suerte chaval, -dijo el taxista como despedida- </span></span></span><span style="font-size: small;"><span><span style="font-family: Times New Roman;">Pero recuerda que es m&aacute;s seguro pisar siempre donde pisa la vaca.</span></span></span></p><p align="justify"><span style="font-size: small;"><span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">-Gracias se&ntilde;or, -le respondi&oacute; el chico- l</span></span></span><span style="font-size: small;"><span><span style="font-family: Times New Roman;">o tendr&eacute; presente.</span></span></span></p><p align="justify"><span style="font-size: small;"><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">-Ten cuidado y mira donde pones los pies, -le advirti&oacute; el capit&aacute;n- pisa en las traviesas de los ra&iacute;les y no tropieces. Cruza cuando est&eacute;s seguro de que te dar&aacute; tiempo a cruzar antes de la llegada de un nuevo tren.</span></span></span></p><p align="justify"><span style="font-size: small;"><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">El capit&aacute;n, con las manos en los bolsillos saltaba de una v&iacute;a a otra con la agilidad de quien se ha pasado toda la vida entre las dificultades de los puertos. Detr&aacute;s con paso vacilante corr&iacute;a el chico.</span></span></span></p><p align="justify"><span style="font-size: small;"><span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">Pasadas las v&iacute;as y llegado a la l&iacute;nea de los bolardos, desde donde los barcos afianzaban las amarras, el chico dirigi&oacute; la mirada a la gran gr&uacute;a, que en ese momento levantaba un vag&oacute;n del ferrocarril cargado hasta los topes de carb&oacute;n. La imagen le pareci&oacute; colosal. Un vag&oacute;n del tren, con su carga, suspendido por una gr&uacute;a y volando sobre su cabeza. &iexcl;Nunca hab&iacute;a visto nada igual en su vida!.</span></span></span></p><p align="justify"><span style="font-size: small;"><span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">Al bajar la vista al barco sobre el cual volcaban los vagones, su coraz&oacute;n dio un vuelco. En la popa, pintado en letras blancas sobre el negro de su casco se pod&iacute;a leer el nombre, Deimos y un poco m&aacute;s abajo el puerto de su matr&iacute;cula, Bilbao. Era un barco precioso, enorme, escorado a la banda de babor por el peso del carb&oacute;n sin estibar y echando el humo de la combusti&oacute;n de sus calderas, por su enorme chimenea tambi&eacute;n negra.</span></span></span></p><p align="justify"><span style="font-size: small;"><span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">-&iexcl;Venga chico, -grit&oacute; de nuevo Don Ram&oacute;n- no te duermas que es para hoy, y no tenemos todo el d&iacute;a!.</span></span></span></p><p align="justify"><span style="font-size: small;"><span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">Las palabras de D. Ram&oacute;n le sacaron de su enso&ntilde;aci&oacute;n, mientras este sub&iacute;a ya por la pasarela del barco, de modo que no le qued&oacute; m&aacute;s remedio que apurar el paso para seguirle.</span></span></span></p><p align="justify"><span style="font-size: small;"><span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">La tripulaci&oacute;n del Deimos estaba formada adem&aacute;s de por su capitan D. Ram&oacute;n, por una abultada dotaci&oacute;n, muy com&uacute;n en aquellos tiempos en los que la fuerza bruta predominaba sobre todas las cosas, la t&eacute;cnica era la gran desconocida, los medios materiales, escasos, <span>&nbsp;</span>y por otro lado sobraban hombres:</span></span></span></p><p align="justify"><span style="font-size: small;"><span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span></span><span style="font-family: Symbol;"><span><span style="font-size: small;">&middot;</span><span style="font-family: &rsquo;Times New Roman&rsquo;;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">Tres oficiales de puente.</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span style="font-family: Symbol;"><span><span style="font-size: small;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &middot;</span><span style="font-family: &rsquo;Times New Roman&rsquo;;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">Un jefe de M&aacute;quinas</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span style="font-family: Symbol;"><span><span style="font-size: small;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &middot;</span><span style="font-family: &rsquo;Times New Roman&rsquo;;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">Tres oficiales de M&aacute;quinas</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span style="font-family: Symbol;"><span><span style="font-size: small;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&middot;</span><span style="font-family: &rsquo;Times New Roman&rsquo;;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">Un contramaestre</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span style="font-family: Symbol;"><span><span style="font-size: small;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &middot;</span><span style="font-family: &rsquo;Times New Roman&rsquo;;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">Un calderetero</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span style="font-family: Symbol;"><span><span style="font-size: small;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&middot;</span><span style="font-family: &rsquo;Times New Roman&rsquo;;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">Un mayordomo</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span style="font-family: Symbol;"><span><span style="font-size: small;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &middot;</span><span style="font-family: &rsquo;Times New Roman&rsquo;;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">Un cocinero</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span style="font-family: Symbol;"><span><span style="font-size: small;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &middot;</span><span style="font-family: &rsquo;Times New Roman&rsquo;;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">Dos camareros</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span style="font-family: Symbol;"><span><span style="font-size: small;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &middot;</span><span style="font-family: &rsquo;Times New Roman&rsquo;;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">Tres engrasadores</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span style="font-family: Symbol;"><span><span style="font-size: small;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &middot;</span><span style="font-family: &rsquo;Times New Roman&rsquo;;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">Tres fogoneros</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span style="font-family: Symbol;"><span><span style="font-size: small;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &middot;</span><span style="font-family: &rsquo;Times New Roman&rsquo;;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">Tres marineros</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span style="font-family: Symbol;"><span><span style="font-size: small;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &middot;</span><span style="font-family: &rsquo;Times New Roman&rsquo;;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">Dos mozos (ayudantes de marineros)</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span style="font-family: Symbol;"><span><span style="font-size: small;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &middot;</span><span style="font-family: &rsquo;Times New Roman&rsquo;;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">Dos marmitones (ayudantes del cocinero)</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span style="font-family: Symbol;"><span><span style="font-size: small;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &middot;</span><span style="font-family: &rsquo;Times New Roman&rsquo;;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">Y<span>&nbsp; </span>Le&oacute;n, un perro (se hab&iacute;a colado un d&iacute;a de poliz&oacute;n abordo y ahora se paseaba por el barco como si fuese su propietario, sin que el subir y bajar por la pasarela eximiese a quien lo hiciera de los consabidos ladridos. No ten&iacute;a raza determinada, era tan negro como el carb&oacute;n que se cargaba y lucia sobre su pelo toda la mugre y grasa de la que fu&eacute; capaz de acumular desde su subida al barco).</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">Veintisiete almas metidos en un amasijo de chapas de acero roblonado en la Inglaterra Victoriana, movidos por una m&aacute;quina alternativa de vapor que a 85 rpm. era capaz de hacer avanzar el barco a una velocidad de 8 nudos, considerada bastante normal para la &eacute;poca y que a su lento caminar <span>&nbsp;</span>iba dejando tupida estela de espeso humo negro.</span></span></span></p><p align="justify"><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;"><span>&nbsp;&nbsp;</span></span></span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">La disposici&oacute;n del mismo era tambi&eacute;n la cl&aacute;sica del momento, a proa un rancho, un lugar h&uacute;medo y fr&iacute;o. Un mamparo de acero longitudinal divid&iacute;a la zona en dos, separando el personal de<span>&nbsp; </span>cubierta y el <span>&nbsp;</span>de m&aacute;quinas. La pintura sobre el acero desnudo ten&iacute;a el color confuso del paso del tiempo. Cuatro hileras de literas con acomodaci&oacute;n para dieciseis personas con sus correspondientes taquillas. M&aacute;s a proa y con acceso desde estos dos compartimentos unos lavabos. Por el centro y para dar sinfon&iacute;a con su constante golpear en las noches de tormenta, bajaban los escobenes de las cadenas. Este era el lugar en donde dorm&iacute;a<span>&nbsp; </span>marineros, mozos, fogoneros y engrasadores. </span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">Separando la habilitaci&oacute;n principal de la oficialidad y maestranza, las bodegas uno y dos. De banda a banda de las bodegas fuertes vigas de acero laminado roblonado soportaba los cuarteles, eran estos pesadas piezas de madera de dos metros por uno que precisaban de la fuerza de dos hombres para colocarlos, y que cubiertos por cuatro encerados, uno sobre el otro, intentaban hacer estancas las bodegas a los golpes de mar, los aguaceros y a las mas de las veces en las que la bodega n&uacute;mero uno iba bajo el agua.</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">Los oficiales y la maestranza compart&iacute;an la parte central del barco, la m&aacute;s c&oacute;moda. Bajo el puente, el capit&aacute;n dispon&iacute;a de un camarote independiente compuesto por un sal&oacute;n despacho con entrada desde cada banda del barco y a resguardo de los pasillos del puente. Ya en el despacho dos puertas daban acceso, una a un peque&ntilde;o ba&ntilde;o con ducha independiente, y la otra a su lugar de descanso. La decoraci&oacute;n estaba compuesta de cuadros de cartas marinas, las paredes forradas de caoba, los sof&aacute;s de cuero ingl&eacute;s sobre un mullido de crin de caballo, l&aacute;mparas de bronce atornilladas a los mamparos y una gran cama en un rinc&oacute;n con balanceras para no caerse en la parte expuesta, sobre una cajonada labrada de caoba.</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">Bajo el camarote del capit&aacute;n dos pasillos recorr&iacute;an la habilitaci&oacute;n central del barco de proa a popa. A las bandas, los camarotes, la banda de babor para los de m&aacute;quinas y gambuza, como se denominaba al personal de cocina, la de estribor para los de puente y maestranza. A proa y entre los pasillos, la sala y comedor de oficiales con acceso desde los pasillos y con portillos a la zona de proa. La decoraci&oacute;n similar a la utilizada en el camarote del capit&aacute;n, una mesa en una banda que siempre presid&iacute;a el viejo, nombre cari&ntilde;oso utilizado para el capit&aacute;n, un sof&aacute; de cuero negro en esquina para el descanso de los oficiales. A continuaci&oacute;n un espacio, el guardacalor, por donde salia el asfixiante calor de la sala de m&aacute;quinas hasta la cubierta superior. Siguiendo esta l&iacute;nea estaba la cocina, era un habit&aacute;culo de unos 15 metros cuadrados y con acceso desde ambos pasillos, la luz cenital pasaba a trav&eacute;s de una claraboya en el techodel centro de la estancia. Una cocina de carb&oacute;n, unas alacenas para guardar los peroles, un fregadero de acero y un banco corrido pegado al mamparo de popa y en el que a horcajadas se sentaban contramaestre y calderetero a las horas de las comidas y les<span>&nbsp; </span>hacia la funci&oacute;n de mesa.</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">A popa, despu&eacute;s de las bodegas tres y cuatro, se encontraba la gambuza. Era este el lugar en donde se estibaban las provisiones. Tenia acceso directo desde las bandas y en su interior adem&aacute;s de la c&aacute;mara frigor&iacute;fica se ubicaban<span>&nbsp; </span>tambi&eacute;n los guardines del tim&oacute;n. Con lo cual, un lugar peligroso en el que hab&iacute;a que andarse con cuidado de no quedar atrapado en uno de los golpes del tim&oacute;n.</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">La vida en los barcos tiene sus propios horarios, antes de las 8 de la ma&ntilde;ana el desayuno, a las 12 la comida principal, a las seis de la tarde la cena y as&iacute; un d&iacute;a tras otro, una semana tras otra, un mes tras otro.</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">El capit&aacute;n bajaba por la escalerilla desde la cubierta superior y se introduc&iacute;a por el pasillo de estribor seguido a duras penas por el chico, que no era capaz de asimilar todos los lugares por los que pasaba. Pensaba en sus adentros que si ahora lo dejasen solo ser&iacute;a incapaz de encontrar la salida.</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">El cocinero, con mandil blanco y chaqueta del mismo color sobre un pantal&oacute;n de cuadros azules y blancos se afanaba sobre los peroles de la cocina, cuando el capit&aacute;n entr&oacute; en ella.</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">-Buenas tardes &ndash;le dijo sonriente- te traigo el nuevo ayudante, t&uacute; ver&aacute;s lo que puedes hacer con &eacute;l.</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">El cocinero dirigi&oacute; su mirada al chico que se encontraba en el quicio de la puerta sin atreverse a entrar.</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">-No se preocupe D. Ram&oacute;n,<span>&nbsp; </span>mejor si es la primera vez, de este modo pondr&aacute; m&aacute;s inter&eacute;s y adem&aacute;s no vendr&aacute; maleado. Ya veremos como resulta, si no es de nuestro agrado con tirarlo al agua lo tenemos todo resuelto &ndash; respondi&oacute; el cocinero a la vez que sonre&iacute;a al capit&aacute;n.</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">-Qu&eacute; tenemos para cenar &ndash; pregunt&oacute; el capit&aacute;n- a la vez que levantaba una de las tapas de la tartera, para mirar lo que se cocinaba en ella.</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">-Marmitako de primero y filete de patatas de segundo, mi capit&aacute;n &ndash;respondi&oacute; el cocinero</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">-Pues<span>&nbsp; </span>venga, que van a ser las seis y tengo hambre- respondi&oacute;.</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">Sali&oacute; por la puerta contraria a la que hab&iacute;a entrado y se perdi&oacute; caminando por el pasillo en direcci&oacute;n a la c&aacute;mara de oficiales. El cocinero en ese momento mir&oacute; al chico y se qued&oacute; pensativo durante unos instantes.</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">-Vamos chico, ven que te indicar&eacute; cual es tu camarote. Coloca all&iacute; tus cosas y cuando termines ven a ayudarnos, que tenemos que empezar a repartir la cena y el capit&aacute;n tiene hambre, ya lo has o&iacute;do-<span>&nbsp; </span>orden&oacute;.</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">Atravesaron la cocina y al otro lado del pasillo el cocinero abri&oacute; la puerta de un camarote. Al abrirla y mirar <span>&nbsp;</span>su interior: dos literas cubiertas de ropa sucia, y un armario, <span>&nbsp;</span>a la banda de babor frente a la puerta,<span>&nbsp; </span>una mesa de escritorio revuelta, con restos de comida, en el mamparo de proa. A la izquierda pegado al mamparo de popa, un lavamanos de loza que de tanta mugre que ten&iacute;a era imposible conocer su color. Sobre el lavamanos un espejo y al lado de este un quinqu&eacute; de bronce montado sobre un cardan, que sobresal&iacute;a sobre todas las cosas, era lo &uacute;nico que brillaba con luz propia en todo el camarote. La luz entraba por un portillo de bronce sobre la segunda litera, en lucha por abrirse paso con los amasijos de ropa.</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">Pese a todo, el camarote le pareci&oacute; al muchacho un lugar c&oacute;mo y agradable, era mucho m&aacute;s de lo que esperaba, sin duda las cosas iban a ir bien.</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">-Tu compa&ntilde;ero de camarote, no s&eacute; que cojones est&aacute; haciendo en la gambuza, -dijo el cocinero- cuando regrese ya te indicar&aacute; cual es tu litera y tu armario. Entre los dos os pon&eacute;is de acuerdo, &iquest;vale?.</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">Tras decir esto, sali&oacute; del camarote cerrando la puerta y dejando al chico en medio con su maleta de cuadros en la mano. De modo que puso su maleta sobre una de las literas, se quit&oacute; la chaqueta que llevaba puesta y tras doblarla la guard&oacute; en la maleta. Tom&oacute; aire y sali&oacute; al pasillo para incorporarse a su nuevo trabajo.</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">El cocinero apoyado sobre la puerta de estribor de la cocina repart&iacute;a directamente desde la marmita a los platos de aluminio que le iban pasando los marineros, y que en fila aguardaban su turno alineados en el pasillo de estribor.</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">Sentados a horcajadas sobre el banco de la cocina estaba dos hombres mayores. El m&aacute;s joven no bajaba de los 65 a&ntilde;os, o al menos eso fue lo que pens&oacute; el muchacho, estaban comiendo con sus platos de aluminio sobre el banco. Estaban sucios del carb&oacute;n que se cargaba y m&aacute;s que marineros parec&iacute;an hombres salidos de una mina y hambrientos, por la forma de comer. Se trataba del contramaestre, el mayor, y del calderetero y que al ser considerados personal de maestranza ten&iacute;an el privilegio de comer en la cocina. Los otros, cada uno se las apa&ntilde;aba como pod&iacute;a una vez cogido el plato con su raci&oacute;n de comida, unos sobre las bodegas,<span>&nbsp; </span>al resguardo del guarda calor a la salida del pasillo, otros en el mismo pasillo, de pie, apoyados al mamparo y a cubierto del polvo del carb&oacute;n que se cargaba y que pese a cerrar las puertas estancas se filtraba por los ventiladores y portillos mal cerrados.</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">-Buen provecho &ndash;dijo un poco apocado- &iquest;Qu&eacute; tengo que hacer?</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">-Abre uno de esos cajones, ponte uno de esos<span>&nbsp; </span>mandiles y lava lo que hay amontonado en el fregadero- le respondi&oacute; el cocinero, sin levantar la mirada de lo que estaba haciendo.&nbsp;</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">Los viejos marineros continuaron con su comida sin prestar la mas m&iacute;nima atenci&oacute;n a quien hab&iacute;a entrado, absortos como estaban en dar cuenta a su plato de marmitako, que as&iacute; a primera vista y por el olor que desprend&iacute;a la cocina, ten&iacute;a pintas de estar muy bueno. La vista de la comida en los platos le hizo recordar que solo hab&iacute;a tomado un poco de caf&eacute; negro antes de salir de su casa y que llevaba todo el d&iacute;a sin comer, pero eso no era ning&uacute;n problema, tampoco ser&iacute;a la primera vez que se acostase sin nada que llevarse a la boca y hoy presum&iacute;a que no iba a ser el caso.</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">Se apresur&oacute; a colocarse el mandil y comenz&oacute; a fregar una pir&aacute;mide de tarteras, espumaderas, cazos y toda suerte de utensilios de cocina que se hab&iacute;an utilizado para hacer el rancho de la cena. Los comensales de la izquierda tambi&eacute;n dieron buena cuenta del segundo plato y al terminar tiraron sobre el fregadero los platos de aluminio que hab&iacute;an utilizado para que los fregase. Movieron el banco y se sentaron uno al lado del otro con la espalda pegada al mamparo.</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">-&iquest;De donde eres chaval?- pregunt&oacute; el mayor de los dos</span></span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">-De Ribadeo, se&ntilde;or.</span></span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">-&iexcl;Hombre, la peque&ntilde;a rep&uacute;blica! Tranquilo chaval, te gustar&aacute; esto ya ver&aacute;s, -le respondi&oacute;</span></span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">El hombre ten&iacute;a la cara tiznada de carb&oacute;n, una boina ra&iacute;da que no se hab&iacute;a quitado ni para comer, sobre la camisa tambi&eacute;n sucia una chaqueta<span>&nbsp; </span>de indescifrable color, pantalones con alg&uacute;n que otro remiendo y calzaba unos zuecos de madera a las que un buen zapatero hab&iacute;a cosido alrededor de su empeine un trozo de la c&aacute;mara de las ruedas de un coche, con lo que el hombre se hab&iacute;a fabricado unas botas de agua. Aparentaba m&aacute;s de 80 a&ntilde;os, pero solo pasaba un poco de los 70. Hab&iacute;a navegado, como el viejo capit&aacute;n en los vapores de la ruta de cuba, pero la taca&ntilde;er&iacute;a de la compa&ntilde;&iacute;a que no hab&iacute;a pagado unos a&ntilde;os del montep&iacute;o, le obligaba a continuar en aquel barco a la espera de completar los a&ntilde;os precisos para poder jubilarse. El viejo contramaestre so&ntilde;aba constantemente con su familia y su tierra de la Palmeira en la r&iacute;a de Arosa a la cual esperaba poder regresar al finalizar su embarque. Mir&oacute; al techo y se qued&oacute; un rato en silencio al cabo del cual se incorpor&oacute; y mirando a su silencioso compa&ntilde;ero hizo adem&aacute;n de iniciar la salida.</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">-&iexcl;Vamos, caldereta! Baja a la m&aacute;quina y pica el caballo que tenemos que empezar a arranchar y necesitamos baldear la cubierta- exclam&oacute; en su salida.</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">El calderetero continuaba sentado con la espalda apoyada al mamparo, era un hombre delgado, vest&iacute;a una camisa de cuadros y<span>&nbsp; </span>un pantal&oacute;n con manchas de grasa. De uno de sus bolsillos sobresal&iacute;a un mazo de cot&oacute;n al que con frecuencia recurr&iacute;a para limpiarse manos y cara. Calzaba zapatillas de esparto que en alg&uacute;n tiempo debieron de ser azules. Sin decir media palabra se incorpor&oacute; y sali&oacute; de la cocina por la misma puerta por la que hab&iacute;a salido el contramaestre.</span></span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">La pir&aacute;mide de cacharros parec&iacute;a no tener fin. Agua, jab&oacute;n esparto y arena eran incapaces de quitar tanta grasa. El ruido de las m&aacute;quinas, el carb&oacute;n al caer desde el vag&oacute;n a la bodega del barco, los marineros por el pasillo dando cuenta de su rancho, ensordec&iacute;a el ambiente. Enfrascado como estaba no prest&oacute; atenci&oacute;n a la entrada de una nueva persona a la cocina.</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">-Menos mal, &iquest;Qu&eacute; carajo has estado haciendo tanto tiempo?- grit&oacute; el cocinero.</span></span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">-Arranchando las cosas en la gambuza. &iquest;Y &eacute;ste quien es?- pregunt&oacute; el reci&eacute;n llegado.</span></span></span></p><p align="justify"><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">-El nuevo marmit&oacute;n, as&iacute; que ponlo al d&iacute;a y poneos de acuerdo entre los dos para repartir el trabajo.</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">El reparto del trabajo es un eufemismo utilizado por quien ya est&aacute; y conocido por quien llega, que quiere decir m&aacute;s o menos que el que est&aacute; tiene patente de corso para delegar las tareas m&aacute;s pesadas en el que llega y este las ha de asumir sin poner mala cara, de modo que dicho todo, esto el reparto fue de lo m&aacute;s sencillo. El reci&eacute;n llegado asumir&iacute;a las tareas de fregar, limpiar, pelar las patatas, limpiar el pescado, cargar la gambuza, etc&hellip; ah!... y lo m&aacute;s importante, a la hora de reponer el carb&oacute;n para la cocina, el que ten&iacute;a que meterse en la carbonera era el reci&eacute;n llegado.</span></span></span></p><p align="justify"><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">Terminado el reparto de la cena y una vez acabada la limpieza<span>&nbsp; </span>lleg&oacute; la hora de reponer fuerzas. El rancho le pareci&oacute; una comida extraordinaria a la que no estaba acostumbrado y se pregunt&oacute; si todos los d&iacute;as seria as&iacute;.</span></span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span></p><p align="justify"><span style="font-size: 18pt; font-family: Arial;"></span></p><p align="justify"><span style="font-size: 18pt; font-family: Arial;"></span></p><p align="justify"><span style="font-size: 18pt; font-family: Arial;">Cap&iacute;tulo segundo: </span><span style="font-size: 14pt; font-family: Arial;">La Navegaci&oacute;n</span><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">Tumbado en mi litera noto como el barco se balancea lentamente, pausada y r&iacute;tmicamente. El portillo del camarote se introduce bajo el agua cada vez que el barco cae sobre esa banda, dejando ver la oscuridad y la profundidad del mar. El miedo me atenaza el est&oacute;mago y la cena del d&iacute;a anterior puja por salir por el mismo lugar por el que hab&iacute;a entrado.</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">Hab&iacute;aos salido de San Esteban de madrugada y ahora nos encontr&aacute;bamos navegando por el cant&aacute;brico con un rumbo que nos llevar&iacute;a a pasar cerca del cabo Estaca de Vares, punto de referencia desde el que se tomar&iacute;a rumbo a las Islas Sisargas, preludio de un nuevo punto de referencia, so&ntilde;ado por los navegantes, el faro Finisterre. Desde all&iacute;, la pr&oacute;xima vez que se ver&iacute;a tierra ser&iacute;a al paso por las Islas Berlingas, ya en la costa portuguesa y el siguiente punto ser&iacute;a San Vicente para enfilar desde all&iacute; a San Lucas de Barrameda, desembocadura del Guadalquivir y puerta de entrada al puerto de Sevilla, en cuyo muelle de la paja se descargar&iacute;an las 2000 tm de buen carb&oacute;n de las minas asturianas para el suministro de las cocinas andaluzas.</span></span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">Atino a ponerme de pie de un salto y salgo corriendo al pasillo en demanda de un retrete en el que poder dar salida a las nauseas que se agolpan en la garganta.</span></span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span></p><p align="justify"><span></span><span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Times New Roman;">-&iquest;Qu&eacute; pasa chaval, te mareas?- pregunt&oacute; con cierta socarroner&iacute;a un marinero con el que se cruz&oacute; en el camino, a lo que como respuesta se escuch&oacute; un murmullo de risas de los que andaban cerca.</span></span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span><span><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span></p>]]></description><pubDate>Tue, 02 Jan 2007 07:53:00 +0000</pubDate></item><item><title>El Viaje del Rasput&#xED;n (segunda parte?</title><link>https://temais.blogia.com/2007/010103-el-viaje-del-rasputin-segunda-parte-.php</link><guid isPermaLink="true">https://temais.blogia.com/2007/010103-el-viaje-del-rasputin-segunda-parte-.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify"><span>&nbsp;</span><strong><u><span style="font-size: 16pt">El viaje del Rasput&iacute;n </span></u></strong><strong><span style="font-size: 14pt">&nbsp;</span></strong><strong><span style="font-size: 14pt">(Parte Segunda</span></strong><strong><u><span style="font-size: 16pt">)</span></u></strong><span style="font-size: 14pt">&nbsp;</span></p><p align="justify"><span style="font-size: 14pt"></span></p><p align="justify"><span style="font-size: 14pt"></span><span>La salida de V&eacute;lez M&aacute;laga se realiz&oacute; mediante el consenso de pasar el temido estrecho con luz diurna para evitar m&aacute;s problemas de los necesarios, por lo que despu&eacute;s de un d&iacute;a de navegaci&oacute;n c&oacute;moda y tranquila, a las 7 de la tarde nos encontr&aacute;bamos sacando fotos a la Mezquita de Gibraltar al trav&eacute;s de Punta Europa. El atl&aacute;ntico nos recib&iacute;a con su cara m&aacute;s amable, con ausencia de viento mar en calma y poco tr&aacute;fico, solamente un par de ferrys en tr&aacute;nsito a Marruecos mantuvieron un rato nuestra atenci&oacute;n, despu&eacute;s de esto, tranquilidad total y luz hasta rebasar Tarifa con lo que nos permiti&oacute; disfrutar del paisaje y ver como comenzaban a encenderse las luces de T&aacute;nger a la vez que repas&aacute;bamos mentalmente los cabos y problemas del examen del lejano PY.</span><span>&nbsp;</span><span>Trafalgar lo marcamos cenando, en una noche estrellada en la que decidimos que la har&iacute;amos justos de guardia dormitando por momentos aislados en el sal&oacute;n para ayudar en caso de necesidad al que se encontrase en ese momento en cubierta. El gobierno estaba encomendado al piloto autom&aacute;tico que fue una inestimable ayuda en todo el trayecto, y por tanto nuestra &uacute;nica ocupaci&oacute;n consist&iacute;a <span>&nbsp;</span>en la vigilancia de los posibles abordajes, el trimado de las velas y el control de la ruta. Una goza en suma.</span><span>&nbsp;</span><span>A las 5 de la madrugada y despu&eacute;s de una noche de luna llena preciosa y de un mar en calma, hicimos nuestra entrada en el puerto de Rota en donde amarramos al lado del surtidor de Gasoil a la espera de repostar, hacer unas peque&ntilde;as compras y salir con destino a Lagos. Dada la hora decidimos que lo mejor ser&iacute;a aprovechar y dormir hasta la llegada del personal, el cual a las 8.30 de la ma&ntilde;ana con una gentileza de la que solamente se puede esperar en estas tierras, nos despertaron con la consabida pregunta de si quer&iacute;amos repostar.</span><span>&nbsp;</span><span>Lleno el tanque y dos bidones adicionales con 40 litros, pasamos el Rasput&iacute;n a la punta del pantal&aacute;n en donde nos hab&iacute;an indicado que podr&iacute;amos dejarlo sin problemas mientras realiz&aacute;bamos las compras. Rota como todo el litoral, no tiene nada que ver con el tiempo en que en el 70 me toc&oacute; pasarme all&iacute; unos meses como parte de la dotaci&oacute;n del D&eacute;dalo. El sol y la amabilidad de sus gentes continuaban siendo los mismos, pero por m&aacute;s que lo intent&eacute; no consegu&iacute; recordar ni una de sus calles y ni uno solo de los locales en donde pas&aacute;bamos las tardes de permiso, se ve que la edad ya comienza a hacer sus efectos&hellip;..</span><span>&nbsp;</span><span>Aprovechamos de comer tranquilamente amarrados y una vez recogidos todos los elementos a son de mar, con la tranquilidad de la tarde salimos a rumbo directo a Punta da Piedade en Lagos a donde llegamos a la madrugada siguiente despu&eacute;s de una noches tranquila de suave navegar, solamente roto el encanto por la continua vigilia al acercarnos a las costas portuguesas y comprobar el alarde de iluminaci&oacute;n de sus aparejos que m&aacute;s que aparejos parec&iacute;a el ferial de la verbena de la paloma.</span><span>&nbsp;</span><span>Qu&eacute; decir de Lagos. Para quien como yo ve <span>&nbsp;</span>Portugal como un potencial que se comer&aacute; Galicia en cuatro d&iacute;as, no hizo m&aacute;s que reafirmar mi tesis. Gente amable, tiempo inmejorable, marina limpia, ordenada, con personal eficiente, atento, diligente y adem&aacute;s con precios contenidos, 21, 78 &euro; el amarre de una noche. Solamente el problema de la salida, que al tener el puente peatonal, el horario de apertura del mismo es desde las 9 de la ma&ntilde;ana a las 7 de la tarde, hora portuguesa, con lo que tuvimos que retrasar nuestra salida a las 10 de la ma&ntilde;ana de nuestro horario, pero hasta en eso hemos tenido suerte, parece como si en este viaje estuviese todo dispuesto para que fuese una completa satisfacci&oacute;n y que hasta los peque&ntilde;os contratiempos estuviesen enfocados a subsanar nuestras imprevisiones.</span><span>&nbsp;</span><span>Dispusimos el d&iacute;a para descansar, hacer limpieza, pasear, empaparnos de saudade, disfrutar de la <span>&nbsp;</span>gastronom&iacute;a portuguesa y despu&eacute;s de una noche de sue&ntilde;o reparador, a las 10 de la ma&ntilde;ana sal&iacute;amos de Lagos con destino a Peniche, para lo que tambi&eacute;n nos saltar&iacute;amos la escala prevista en Sines.</span><span>&nbsp;</span><span>Superada a Punta da Piedade y tomado rumbo a Punta de Sagres, el atl&aacute;ntico nos recib&iacute;a con un aparente de 15 nudos del NO que nos permiti&oacute; realizar a vela esta distancia a una velocidad de entre 7 y 8.5 nudos con una ligera y contenida<span>&nbsp; </span>escora sobre la banda de babor que nos permiti&oacute; conocer el buen andar que tiene este barco.</span><span>&nbsp;</span><span>El cabo San Vicente, imponente y majestuoso empez&oacute; ense&ntilde;&aacute;ndonos un poco los dientes, el viento subi&oacute; un poco y la remontada la comenzamos con viento por la amura, mar formado y alguna que otra barrida de cubierta que nos hizo pensar que la costa portuguesa no iba a ser cosa de tom&aacute;rsela a broma, pero no fue as&iacute;, solo nos quiso recordar que el mar tiene sus encantos, pero tambi&eacute;n sus momentos amargos y hay que saber convivir con todos ellos. Con el genova recogido y la mayor a tope de palo tuvimos que reducir vueltas al motor y dejar la marcha en unos 4 nudos para hacer m&aacute;s confortable el viaje ya que a m&aacute;s velocidad, m&aacute;s que en velero parec&iacute;a que viaj&aacute;semos en submarino.</span><span>&nbsp;</span><span>A medida que la tarde fue perdiendo fuerza, la costa se fue alejando de la vista y el sol se ocultaba por el horizonte, el viento fue bajando de intensidad y el mar se fue calmando con lo que pronto volvimos a nuestra marcha de crucero de 6.5 nudos y despu&eacute;s de una cena tranquila dispusimos nuestro &aacute;nimo para pasar una noche de vigilia disfrutando de un cielo completamente despejado que nos permiti&oacute; contemplar una noche estrellada y un amanecer frente al iluminado puente del estuario del tajo. Continu&aacute;bamos navegando a rumbo directo a cabo Raso desde que hab&iacute;amos rebasado Cabo San Vicente y nuestro pr&oacute;ximo destino ser&iacute;a Cabo da Roca, el cual una vez superado nos permiti&oacute; arrumbar, ya directamente a Peniche dando el correspondiente resguardo a esta costa.</span><span>&nbsp;</span><span>En la madrugada hac&iacute;amos la entrada en Peniche y nueva sorpresa. Cuando est&aacute;bamos dudando en donde atracar, ya que no se vislumbraban los surtidores del Gas Oil por ning&uacute;n lado, de una lancha de vigilancia salta el &ldquo;Romerales portugues&rdquo; y nos da toda cuanta informaci&oacute;n podemos entender adem&aacute;s de solicitarnos los cabos y ayudarnos a amarrar, igualito que aqu&iacute;&hellip; &iquest;verdad?. Una vez amarrados nos indica que hay que esperar a que suba un poco la marea<span>&nbsp; </span>ya que los surtidores estaban en una zona en la que quiz&aacute;s no tendr&iacute;amos el suficiente calado y nos recomendaba que aprovech&aacute;semos para realizar el papeleo de entrada, para darnos una ducha caliente y despu&eacute;s ya repostar&iacute;amos con tranquilidad. Un 10 para el Romerales vecino.</span><span>&nbsp;</span><span>Peniche con 13.02 &euro; de atraque no es tampoco uno de los puertos caros en este particular muestreo de la n&aacute;utica<span>&nbsp; </span>peninsular, adem&aacute;s de ser un puerto tranquilo en el que compartimos pantal&aacute;n con alg&uacute;n que otro compatriota y los consabidos transmundistas del norte de Europa que tantas envidias me despiertan. Fue este un d&iacute;a muy tranquilo que dio para pasear, realizar alguna que otra compra y m&aacute;s de una confidencia al atardecer sentados en la ba&ntilde;era notando que ya el final del viaje estaba cerca.</span><span>&nbsp;</span><span>Nuestro siguiente destino ser&iacute;a Viana do Castelo. De nuevo nos salt&aacute;bamos una de las escalas previstas, esta vez ser&iacute;a Aveiro, pero el temor a que tanta suerte no nos acompa&ntilde;ase durante tantos d&iacute;as, hac&iacute;a que nuestro inter&eacute;s estuviese<span>&nbsp; </span>en llegar cuanto antes a aguas gallegas, de este modo si las cosas se complicaban siempre ser&iacute;a m&aacute;s f&aacute;cil dejar el barco en cualquier marina de las R&iacute;as Bajas, incorporarnos a nuestras obligaciones y en un fin de semana terminar el traslado. Est&aacute; claro que no cont&aacute;bamos con que la conjunci&oacute;n de los astros estaba de nuestra parte y una vez doblado cabo Carboeiro y dejado las islas Berlingas por nuestro babor arrumbamos a Viana do Castelo con un viento del SO y una corriente a favor que nos empujaba a una marcha constante de entre 7.5 y 8.5 nudos en toda la singladura. La llegada en plena oscuridad nos pill&oacute; desprevenidos, la idea de realizar la entrada a plena luz del d&iacute;a y el sol alto nos la hab&iacute;a trastocado la marcha que hab&iacute;amos mantenido <span>&nbsp;</span>durante toda la navegaci&oacute;n, por lo que nos encontramos en la entrada de Viana en medio de una fiesta de luces rojas y verdes sin saber muy bien que camino tomar. Impuesta la cordura nuestra siguiente preocupaci&oacute;n vino al ir acerc&aacute;ndonos al puente que cruza el estuario sin encontrar la entrada a la marina y con el temor de habernos pasado de largo. De pronto y tapadas las luces de la entrada por un edificio modernista sobre un parque p&uacute;blico, apareci&oacute; la bocana de<span>&nbsp; </span>entrada no muy ancha pero c&oacute;moda y al lado mismo de la entrada ten&iacute;amos ya el surtidor de gas oil.</span><span>&nbsp;</span><span>Aprovechamos de repostar para<span>&nbsp; </span>despu&eacute;s amarramos en el pantal&aacute;n que nos asignaron frente la gasolinera y decidimos descansar un rato antes de hacer las formalidades de entrada dada la hora que era. Mas tarde vendr&iacute;a la ducha, y el papeleo, en donde por cierto y dada la proximidad de las tierras gallegas el importe del amarre, 18.36&euro; ya se estaba empezando a igualar, de momento a&uacute;n disfrutamos de la amabilidad del personal de la marina.</span><span>&nbsp;</span><span>La llegada de la familia de mi amigo, que ese mismo d&iacute;a me dejaba (dicho en el buen sentido de la palabra, que no es cosa que en este antro de piratas tengamos malos entendidos) puso el colorido de d&iacute;a de excursi&oacute;n al compartir mesa y mantel en la comida y cena de ese d&iacute;a que al ser s&aacute;bado de pascua y estar en tierras portuguesas nos devolvi&oacute; un poco el esp&iacute;ritu de la semana santa tan arraigada en nuestros vecinos en lo m&iacute;stico y tan viajera y festiva en nosotros, desde cierto tiempo ac&aacute;. Por ese motivo nos quedamos sin escuchar los fados y<span>&nbsp; </span>la fiesta que suelen hacer en el Restaurante Los Tres Potes a la hora de cenar.</span><span>&nbsp;</span><span>Al d&iacute;a siguiente y ya de nuevo en solitario, la traves&iacute;a de Viana do Castelo hasta Portonovo fue una delicia, sol, nubes altas y mar tendida del noroeste que daba un buen navegar. A la altura de las islas Cies decido meterme por el interior de la ria de Vigo para que las islas me tapasen un poco el maret&oacute;n que se hab&iacute;a ido formado y que empezaba a ser un poco inc&oacute;modo, de este modo al abrigo de Cies y de Ons, pasado cabo Home me encontraba ya navegando por zona conocida para amarrar en Portonovo a media tarde, en donde pagamos 23.20 &euro; y donde el &uacute;nico pero que podemos poner es que la resaca que entra y rebota en playa hace algo inc&oacute;moda la estancia.</span><span><span>&nbsp;</span></span><span>La llegada de mis hijos a primeras horas de la noche me encontr&oacute; en plena faena de orden y limpieza. Quer&iacute;a que se encontrasen el barco inmaculado, mi hija se quedar&iacute;a esa noche con nosotros y mi hijo me acompa&ntilde;ar&iacute;a ya en las que ser&iacute;an las dos<span>&nbsp; </span>&uacute;ltimas singladuras de este viaje al decidir que har&iacute;amos una parada en Camari&ntilde;as para ver a nuestro querido Temais, cenar con unos amigos y su nuevo propietario y la siguiente ya seria Ribadeo.</span><span>&nbsp;</span><span>La navegaci&oacute;n Portonovo-Camari&ntilde;as fue perfecta hasta donde puede serlo, es decir, hasta el cabo Finisterre, desde all&iacute; como siempre, o mejor dicho como casi siempre, nos tuvimos que amarrar los machos&hellip;.. y luchar contra un mar y viento del norte que quer&iacute;a que lleg&aacute;semos a Camari&ntilde;as mojados de pies a cabeza. Superado el cabo de la Nave a duras penas, nos dejamos caer pegados a la costa conocida hasta el resguardo, que por otras ocasiones esperaba encontrar en la Playa de Nemi&ntilde;a y a la espera de remontar el cabo Touri&ntilde;ana pegados a tierra. Ya superado Touri&ntilde;ana el viento nos empez&oacute; a entrar por la amura de babor y las condiciones de navegaci&oacute;n mejoraron bastante hasta el cabo de la Buitra en donde ya al<span>&nbsp; </span>resguardo que produce el Cabo Villano nos dej&oacute; arrumbar a Camari&ntilde;as sin ning&uacute;n problema digno de menci&oacute;n.</span><span>&nbsp;</span><span>Camari&ntilde;as como siempre, al menos para m&iacute;, es un magnifico puerto de refugio al que por una raz&oacute;n u otra llego despu&eacute;s de una apurada navegaci&oacute;n y quiz&aacute;s por eso o por la amabilidad de sus gentes me siento como en casa. Esta vez me encontr&eacute; con algunos cambios y un ambiente algo enrarecido por alg&uacute;n problemilla con las elecciones de su club (&iquest;que pasar&aacute; &uacute;ltimamente con los club n&aacute;uticos que las directivas que se est&aacute;n formando acaban de mala manera por los juzgados?. &iquest;Ser&aacute; cosa como la de la pol&iacute;tica que en principio nos quieren arreglar nuestras vidas y al final lo hacen para arreglar las suyas?. No s&eacute;, no s&eacute;, pero no me gusta lo que est&aacute; pasando) Lo dicho, que la amable Mari Carmen ya no lleva la cafeter&iacute;a y la mariner&iacute;a conocida tampoco estaba, pero a&uacute;n as&iacute;, disfrut&eacute; de un d&iacute;a de completo descanso, cen&eacute; entre amigos, me reencontr&eacute; con mi anterior barco y no pude dejar de pensar en quien me dec&iacute;a que tenia cierto valor al hacer este viaje. Valor, lo que se dice valor hab&iacute;a que tenerlo para navegar con el Temais por toda la costa asturiana y gallega durante tantos a&ntilde;os sin ning&uacute;n problema. Nunca me hab&iacute;a dado cuenta, hasta ahora al poder comparar, lo peque&ntilde;o y noble que es. &iexcl;Ah&hellip;! Que me olvidaba, el importe del atraque 9.00&euro;, muy barato para estar en Galicia, pero que no se enteren que son capaces de subirlo.</span><span>&nbsp;</span><span>Y ya el final. Para los que hab&eacute;is tenido la paciencia de leer hasta aqu&iacute; tengo que daros las gracias y envidiaros&hellip;. Si hab&eacute;is sido capaces de leer esto pod&eacute;is hacer cualquier cosa que os propong&aacute;is, menudo pe&ntilde;azo que os hab&eacute;is tragado&hellip;.</span><span>&nbsp;</span><span>La salida de Camari&ntilde;as a las 12 de la ma&ntilde;ana estuvo soleada, mar en calma y viento moderado del nordeste. La subida hasta las islas Sisargas fue tranquila y sin problemas por lo que aprovech&eacute; para ir indicando a mi hijo la zona de costa que est&aacute;bamos recorriendo. Hasta Sisargas como he dicho, ya que desde all&iacute; la cosa se empez&oacute; a complicar y la navegaci&oacute;n hasta cabo Prior y el seno de La Coru&ntilde;a estuvo bastante movida. Desde Prior decidimos ir rascando las piedras y procurarnos un poco de abrigo al amparo de Punta Frouxeira y m&aacute;s tarde Punta Candelaria, con el temor de que la cosa se complicase m&aacute;s al acercarnos<span>&nbsp; </span>a cabo Ortegal. No me habr&iacute;a hecho mucha gracia el entrar en Cedeira de noche teniendo tan cerca los bajos de Punta Chirlateira. Por suerte a medida que nos fuimos acercando a Candelaria el viento y el mar se iban quedando permitiendo que la remontada de cabo Ortegal y Estaca fuese de lo mas apacible. Desde el Cabo Estaca de Bares ya trazamos un rumbo directo a los Farallones de San Ciprian, con su resguardo correspondiente, disfrutamos de la iluminaci&oacute;n de la factor&iacute;a de Alcoa que ilumina con sus luces parte de esta costa y arrumbamos desde all&iacute; directamente a Ribadeo en el que hicimos nuestra entrada, dando por finalizado nuestro viaje, a las 6 de la madrugada.</span><span>&nbsp;</span></p><p align="justify"><span></span><strong><span style="font-size: 14pt">Coste del viaje:</span></strong></p><p align="justify"><strong><span style="font-size: 14pt"></span></strong><span>Amarres&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;<span>&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>136.10 &euro;</span></p><p align="justify"><span></span><span>Gas Oil&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;.<span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><span>532.67&euro;</span></p><p align="justify"><span></span><span>V&iacute;veres &hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;<span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>118.58&euro;</span><span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span></p><p align="justify"><span><span>&nbsp;Total...................................</span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span><span>&nbsp; </span>787.35&euro;</span><span>&nbsp;</span></p><p align="justify"><span></span><span>Se que entender&eacute;is que no se haga detalle del resto de gastos por razones obvias&hellip;</span><span>&nbsp;</span><span>Buenas noches y muchas gracias por vuestra paciencia queridos colegas y perdonar si es que sois capaces, el haberos robados tanto tiempo. </span></p>]]></description><pubDate>Mon, 01 Jan 2007 21:48:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
